Mis alumnos preguntan, yo contesto…

18 10 2016

Profe… ¿Cuál es la mejor carrera para estudiar?.

Siempre que mis alumnos me preguntan lo anterior, mi respuesta invariablemente es la siguiente: la mejor carrera para estudiar es: LA QUE TE GUSTE. Y debe ser así: La-que-te-gus-te, porque a ello vas a dedicarle (por lo menos en teoría) el resto de tu vida. Así que, elígela bien. Infórmate bien, busca opiniones de gente cercana a ti que la esté cursando. Antes de decidir el camino que seguirás debes analizarlo seria y profundamente por las repercusiones que este hecho tendrá más adelante en tu persona y en quienes estarán a tu alrededor. En internet puedes realizar diferentes test’s (hay varias páginas para ello, te dejo algunas al final del post), con los cuales descubrirás si lo que piensas elegir de verdad es lo tuyo. 

eleccionToda carrera profesional tiene cosas a favor y en contra. Unas requieren más tiempo o mayores recursos, por su parte otras necesitan mayores conocimientos matemáticos, mientras que algunas se perciben mejor pagadas a futuro. Pero por encima de todo, -muy por arriba-, está el hecho de que te guste hacer lo que estudiarás.

Si de verdad eliges la carrera que esté relacionada con lo que te gusta hacer, entonces lo que harás a futuro, tu trabajo, te resultará más fácil, más sencillo, más divertido, y lo harás bien, por lo tanto el dinero llegará a ti como una consecuencia natural de tu motivación interior misma que resulta de hacer lo que te agrada. Doble beneficio entonces, dinero y felicidad haciendo lo que quieres.

Sólo ten cuidado de elegir como destino lo que en realidad es pasajero. Te cuento una anécdota esperando aclarar este punto.

Una vez me dijo un alumno, en broma o en serio no lo sé, uno nunca sabe con certeza lo que tienen en su mente los muchachos, lo que sí sabemos los profesores es que, -por sí o por no- hay que responder a todos sus cuestionamientos de la mejor manera posible, buscando orientar o simplemente aclarar, me dijo…

-Profe… yo quiero ser actor “porno”.

-¿Actor “porno”?. ¿Por qué?. -Cuestioné con la seriedad debida, y sin mostrar sorpresa.

-Porque me gusta, porque ahí hay mucho placer, sexo…

-¿Placer para quién?. ¿Para ti o para el que ve lo que haces?.

-Puesss… -El muchacho titubeo, y contestó. -Para todos… ¿no?.

-No joven, para que tengas éxito como actor “porno”, debes olvidarte de tu placer para buscar generarlo en el espectador que es el que pagará por tu producto. Estarás en la pantalla no para tu deleite o diversión, sino para excitar, divertir, –o pervertir-, al que te ve. Eso, si de verdad quieres triunfar haciendo ese trabajo, de lo contrario no pasarías de ser un “actorcillo porno”, que quizá resulte después con alguna enfermedad, o con alguna adicción.

-Por otra parte… -Palabras más, palabras menos, continué diciendo… Leer el resto de esta entrada »





¿Estudias para aprender o sólo para acreditar materias?.

2 10 2016

Parece lo mismo: “estudiar para aprender y para pasar las materias”, pero los que trabajamos en educación sabemos que ambas cosas no siempre coinciden.

Padre de familia, joven alumno/a, colega maestro…

solicitando-trabajoHay estudiantes que se obsesionan persiguiendo calificaciones altas en sus carreras, jóvenes que se frustran si obtienen un ocho o una calificación menor, y que en su mente no cabe la idea de reprobar una materia. A veces son así porque su propia condición humana los motiva, pero en otros casos son sus padres los que los apuran, y de paso nos meten en problemas a los profesores. Más de una vez me han dicho algunos de mis alumnos que obtuvieron un nueve de calificación: “Profe por favor póngame un diez, porque si no me matan mis papás”. “Profe, yo nunca había sacado un nueve, póngame un diez”. “Profe, me siento mal por haber sacado un nueve, déjeme un trabajo extra o hágame el examen otra vez para subir de calificación”. Etc. Etc. Etc. Pero lo peor es lo siguiente: “Profe, mi hijo/a nunca había sacado una calificación baja, por qué le puso nueve?. ¡Uff!. También hay casos, la mayoría, en los que los jóvenes más que buscar aprender los temas sólo quieren acreditar la materia en turno con la calificación que sea. En contraparte, en un porcentaje sumamente reducido (de un dígito), también hay jóvenes perfectamente conscientes, que aprovechan su estancia en las escuelas sacando el mayor conocimiento de ellas pensando en su futuro, y que no muestran ninguna afición/adicción por un número o calificación.

Hace muchos años, cuando el sistema educativo nacional inició y tomó fuerza en nuestro país, había una concordancia directa, muy fuerte, entre cursar una carrera -del tipo que fuera- prácticamente en cualquier escuela, y al terminarla encontrar trabajo. Hace unas décadas todavía sucedía lo mismo, y si eras un alumno/a destacado, con altos promedios obtenías por ello un buen quehacer cuando egresabas, incluso antes de terminar tu carrera ya lo tenías asegurado, sin embargo actualmente esta liga está rota. 

Hoy en día, prácticamente en cualquier lugar al que se acuda buscando trabajo a nivel profesional, en la mayoría de los casos el candidato debe presentar su título y cédula profesional a la empresa, documentos que no incluyen las calificaciones obtenidas a lo largo de su carrera, y si al final de cuentas éste hubiese obtenido excelentes notas de todos modos sólo le darán un contrato temporal que expirará en unos meses, siendo este el plazo que tendrá el joven para demostrar que sus buenas referencias escolares o sus supuestos conocimientos de verdad lo son, dicho de manera coloquial, a ver si de veras “el tigre es como está pintado”, y si no es así lo más probable es que le digan: “búscale por otro lado”. Así de simple, cruel, crudo y descarnado es. Por esta razón querido alumno/a, mi recomendación, (sugerencia o consejo, como quieras llamarle) es la siguiente: Leer el resto de esta entrada »





Acerca del suicidio. (Republicando tema).

16 09 2016

Hace ya siete años que publiqué este post, y desde entonces hasta hoy han acontecido suicidios en esta ciudad, que aunque identificada como: “el pueblo de la fiesta eterna”, para algunos tal festejo no existe y sí en cambio tragedia. Hechos llevados a cabo por jóvenes, cosa que de verdad es triste. Imagino el dolor de las familias, sobre todo de los padres al ver que uno de sus hijos cometió tal acto. Considero entonces necesario retomar el tema esperando que ahora que el blog es más visitado, ojalá que al leerlo mis palabras lleguen a la mente y al corazón del que estuviera tentado a cometerlo, y tal vez evitarlo. Intento ver las cosas de manera objetiva, y quizá ello haga una diferencia. 

Salvo algunas modificaciones al texto original, prevalecen las ideas principales.

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el-gritoEn una ocasión conversando con un colega de un plantel hermano surgió el tema del suicidio, dijo mi compañero que un conocido de él lo había cometido. Recuerdo que lo expresó con voz emocionada, como elogiando el hecho:

¡Tuvo mucho valor para hacerlo! -Así dijo.

-¿Valor? ¿Cuál valor? –Repliqué y continué. –¿Se necesita valor para matarse?

-Valor se necesita para enfrentar la vida. Agarrar una pistola y darse un balazo para escapar de lo que sea, cualquiera puede hacerlo, pero vivir la vida con todos sus problemas, decepciones, traspiés y descalabros, eso sí requiere valor.

-Valor es ver lo que está mal en uno y corregirlo. Valor es soportar un día en el que todo camina pésimo y poner en nuestra mente que el mañana será diferente. Valor es pedir perdón por los errores cometidos, y también se requiere para perdonarse. Valor es olvidar lo que una vez nos afectó. Valor es hacer a un lado lo que no sirve y mirar hacia el futuro. Valor es aprender del pasado y dejarlo atrás. Valor es convertir la soledad y su tristeza en un placer. Valor es tener coraje para decir: “de ahora en adelante mi vida será MEJOR”. Eso es tener VALOR, suicidarse para mí no demanda ningún valor a nadie.

Palabras más, palabras menos… pero fueron suficientes porque mi colega ya no dijo nada.

Luego pensé: ¡Maldición! si un profesionista confunde las cosas de esta manera ¿¡qué será de los demás, sobre todo de los jóvenes!? Claro, excepciones de personas equivocadas en su percepción de algo las hay en todas partes (y de todas las edades), por mucho que tengan una carrera profesional.

Hace unos días comentaron en un noticiero de la TV que en México el suicidio es actualmente la tercera causa de muerte en los jóvenes, verifiqué en otras fuentes y es verdad, y bueno… no es para menos, porque como están las cosas con tanta desinformación, confusión y falta de valores en la sociedad no podría esperarse otro escenario, al paso que vamos en unos años el suicidio estará en primer lugar.

¿Qué les pasa a los jóvenes? Leer el resto de esta entrada »





De nada sirve anclarte a los errores pasados.

9 09 2016

Sean propios o ajenos, o que alguien los haya cometido contigo, no tiene caso detenerte en ellos, es pura energía mental  desperdiciada. Los errores sucedidos, a veces de manera accidental -o incluso intencionalmente-, cuyos recuerdos llegan a tu mente revoloteando como pequeños -o grandes- demonios constructores de infiernos temibles en tu cabeza, en realidad solo deben interpretarse como lecciones que la vida otorga con el afán de enseñarle a cada quien lo que está mal y que habrá de evitar en lo futuro.

los-erroresHay quienes descubren a tiempo lo anterior, lo comprenden, lo asimilan y se perdonan a sí mismos sus errores, o acuden con alguien a que lo haga, posiblemente un sicólogo, un sacerdote o alguna persona de confianza, y se liberan del flagelo que significa la carga emocional y hasta física que sus faltas tienen asociada. Mientras que otros van por el mundo caminando penosamente, como arrastrando su existencia, apenas viviendo lenta, dolorosa, y sufridamente, porque decidieron vivir ligados a sus fallas, cargando costales de culpas que derivan en complejos y hasta en traumas que les impiden transitar por el mundo con fluidez y ser felices.

Para mí no hay peor desperdicio de energía y tiempo que el vivir anclado a los errores pasados, pensando siempre en aquello que no debió ser, lamentándolo.

Lo fundamental, lo verdaderamente esencial y natural, es mirar hacia adelante, por eso la naturaleza dotó a los seres humanos de dos ojos en su rostro, precisamente para ver hacia el frente, hacia el futuro. Mirar al pasado, lo que quedó atrás, también puedes hacerlo, pero si fuera igual de importante entonces ten por seguro que la evolución te habría dotado de otros dos ojos en la nuca. Así pues tienes que observar siempre hacia adelante, hacia tu horizonte de posibilidades, y hacerlo sin cargas innecesarias, liviano, sin culpas del pasado.

Por otra parte… Leer el resto de esta entrada »





El tema es Juan Gabriel.

4 09 2016

Una reflexión dirigida a mis jóvenes alumn@s.

La semana pasada en México no se habló de otra cosa más que de la inesperada muerte de Juan Gabriel. Prendía la TV en cualquier canal mexicano y ahí estaba, cambiaba de canal y ahí estaba, prendía la radio y ahí estaba, entraba a internet y ahí estaba, fui a la escuela y ¡ahí estaba! en la conversación de todos, incluso mis jóvenes alumnos a quienes jamás-jamás en los años que llevo de servicio, les había oído cantar, o por lo menos “tararear” una de sus canciones, esta vez los escuché hacerlo. Lo cierto es que Juan Gabriel -no me queda duda-, en los días anteriores estuvo en todos los espacios familiares, culturales, artísticos y hasta políticos del país.

Juan GabrielY es que, como dijo alguien de los medios: “Juan Gabriel era una de esas personas que nadie espera ver morir”. De esas que forman parte de la vida de la sociedad y que todo el mundo piensa que siempre estarán ahí, como figuras acomodadas en un escaparate, vivas, ocupando un espacio físico en la colectividad, pero que sin embargo se fue.

Seré franco y espero que no me pase lo que a Nicolás Alvarado, que por andar escribiendo de más ahora es ex-director de TV-UNAM. En lo personal sólo me gustan algunas de las canciones que hizo Juan Gabriel, pero a mi esposa, que es por supuesto parte definitiva de mi vida, le gustan TODAS. Le quedé a deber llevarla a uno de sus famosos conciertos, a los cuales en distintas oportunidades por diversas razones no pude hacerlo, y que ahora -es inútil lamentarme por los reclamos que tendré tooooda la vida- es algo que definitivamente ya no será. Ni modo, la muerte le llegó al ídolo mexicano como suele llegarle a cualquiera, de forma insospechada. ¿Se tejerán historias más adelante acerca de su fallecimiento? Sí. ¿Saldrán a la luz más cosas de él?. Sí. Lo cierto es que Juan Gabriel es ahora una leyenda, y que se fue como lo hacen casi todos los grandes, joven todavía.

La idea de este artículo es hacer una breve reflexión acerca de la historia de Juan Gabriel. No busco escribir aquí la crónica de su vida o de su muerte, ni tampoco hacer un drama. Él ya forma parte de otro plano existencial y como tal “descanse en paz”. Lo que importa ahora es su legado, lo inmaterial que dejó y sirva para sensibilizar, mismo que quiero resaltar para decírselo a mis jóvenes alumn@s, esperando que pueda servir quizá como detonante en su existencia.

Son seis cosas las que voy a señalar acerca de la vida de Juan Gabriel, las cuales al parecer son hechos completamente verídicos pues él mismo las dijo y no encuentro razón para que mintiera.

1. Juan Gabriel no las tuvo todas consigo. Hasta antes de alcanzar fama su vida transcurrió por decir lo menos de forma accidentada, nada fácil, y sin embargo triunfó en lo que se propuso. He aquí algo que aprender.

2. En la serie de TV que transmitieron acerca de su vida, en la cual de viva voz narró aspectos de la misma, mencionó la pobre/nula relación que tuvo con su madre en su desarrollo personal, pero a pesar de ello triunfó en su sueño de ser cantante y compositor afamado.

3. Juan Gabriel careció de un padre que lo guiara con su ejemplo, y de una madre que lo cobijara, y sin embargo triunfó.

4. Su condición homosexual visible en tiempos en los que prácticamente era un crimen serlo, cosa que se castigaba hasta con la muerte (en un lugar pequeño en donde viví un tiempo con mis padres y hermanos cuando fui niño-adolescente, fueron varios asesinatos atroces los que ocurrieron por esa razón), no obstante ello no le impidió triunfar en una sociedad en la que el “machismo” era norma rigurosa. Leer el resto de esta entrada »





Sacando lo positivo a lo negativo.

28 08 2016

Joven, Lector/a… ¿Puedes convertir lo negativo en algo positivo?

Matemáticamente no, a menos que hicieras trampa, pero no podría ser porque toda cantidad negativa siempre será negativa. Es como si una persona que te debe dinero un día te dijera que en realidad tú eres el que se lo debe a ella, ¿puede suceder esto?. Bueno… hay gente muy astuta, tramposa, que alguna vez tratará de confundirte al respecto, pero lo cierto es que hay una deuda y que no eres tú quien debe pagarla, eso está claro. Sin embargo, el asunto de convertir lo negativo en algo positivo cambia cuando se trata del aspecto moral, es decir del interior de cada persona.

Extraer lo + de lo -A ver…

Hay sucesos en la vida que nos duelen, hechos lamentables que cometemos o que nos llegan de algún lado, situaciones que nos molestan, incluso críticas que nos hieren, etc., cosas que a veces pueden generarnos complejos o tal vez traumas. Somos seres humanos que actuamos porque sentimos y pensamos, los cuales siempre estamos expuestos a lo externo, sea bueno, regular o malo, y nos vemos influidos por ello, unos en mayor grado que otros, así pues gozamos o sufrimos lo que nos llega del mundo.

Cuando las cosas que nos pasan son positivas -o regularmente positivas-, todo está bien, no hay problema, es bueno y nos gusta. Pero… 

¿Cuando lo que recibimos del exterior es negativo podemos cambiarlo de manera que resulte algo positivo de ello?.

Los hechos no cambian, pero nosotros SÍ. Es posible entonces modificar nuestra percepción de las cosas, y en lugar de “abandonarnos” a la tristeza o a la pesadumbre por cualquier circunstancia nefasta en nuestras vidas, después de analizarla podemos enfrentar con mejor ánimo su contenido negativo y sacarle así lo bueno, que aunque escondido siempre lo incluye.

Revisémoslo… 

Primero hagámoslo físicamente.

En ciencias Físicas hay cargas eléctricas positivas (+) y negativas (). Por ejemplo (es el caso que se me ocurre más sencillo de explicar), cuando se habla de una batería, pila o acumulador, de esas que todo el mundo conoce y utiliza, estos artefactos que “guardan” energía tienen dos polos: uno positivo y otro negativo. Los que estudiamos electricidad sabemos que el polo positivo de cualquiera de estos implementos, que por lo regular está en uno de sus extremos, no lo es porque su carga sea absolutamente positiva (+), es decir que existieran en esa parte solo protones (son las partículas que eléctricamente representan a una carga positiva), en realidad sucede porque en ese punto existe una ausencia mayoritaria de electrones (son los que representan a una carga negativa). De igual manera en el polo negativo de la batería () no necesariamente significa que haya solo electrones en él, sino más bien que éste tiene un defecto de protones. Es similar a cuando comes algo dulce, cuyo contenido en realidad no es que sea pura azúcar, sino que más bien contiene poca sal. En conclusión la naturaleza nos enseña que en sus cosas, procesos, y demás, no hay nada completamente negativo, como tampoco lo hay positivo en su totalidad. 

Pues bien, sucede igual con lo moral. Leer el resto de esta entrada »





¿Iniciando un nuevo ciclo escolar?

21 08 2016

Con mis mejores deseos para los que iniciarán un nuevo ciclo escolar, quizá una carrera, tal vez un semestre, y para los que recientemente lo iniciaron, deseándoles el mayor de los éxitos en esta nueva etapa de su vida.

Un abrazo cordial.

La oportunidad