Lo que venga después te será más fácil.

20 07 2016

Joven estudiante te comparto una breve historia que leí hace tiempo, te la cuento a mi manera.

Un millonario excéntrico (como casi todos), invitó a una fiesta a varios de sus conocidos, gente de menor posición a él en la escala de la riqueza material, en la que regalaría una de sus preciosas mansiones con todo su contenido: muebles finos, autos de lujo, etc., ubicada en un lugar especial frente al mar, todo sería para el que ganara una competencia que había planeado.

cocodrilosLlegado el día de la reunión, el millonario colocó a sus invitados alrededor de una alberca llena de cocodrilos hambrientos y les dijo:

“el que cruce la alberca nadando será el dueño de la mansión, aquí están las llaves, mis asistentes se encargarán de la entrega formal”.

Silencio total, solo interrumpido por el suave chapoteo de las colas de los cocodrilos que se deslizaban de un lado a otro de la alberca esperando “su comida”. Nadie se atrevía a saltar. Algunos pensaron, este tipo está loco, si apenas hay espacio para nadar entre tantos animales peligrosos, qué tonto querría lanzarse…

De pronto: ¡hombre al agua!…

Ruidos, golpes, gritos, una persona luchaba por su vida entre los cocodrilos. Nadie se movió de su lugar, todos observando la escena a la expectativa de lo que pudiera ocurrir. El hombre buscaba desesperadamente salir de ahí, a veces encima de los cocodrilos, otras abajo, golpeándolos, pateándolos, esquivando sus mordidas, nadando hacia fuera de la alberca.

Por fin, con las ropas desgarradas, herido y sangrando, increíblemente el hombre salió de la alberca. Asombrados por la hazaña todo el mundo corrió a felicitar al héroe de la sobrevivencia. Abrazos y besos de algunos, mientras otros mostraban expresiones de incredulidad en sus rostros, se preguntaban cómo diablos había salido vivo de tal evento.

El excéntrico millonario también se acercó al protagonista del momento y le dijo:

-Lo prometido es deuda amigo, -y agregó- jamás pensé que alguien pudiera sobrevivir al ataque de estos animales primitivos. Aquí están las llaves de la mansión, es tuya por tu valentía.

Para mayor asombro de todos el hombre contestó al millonario: Leer el resto de esta entrada »





Para quienes quieren ser mejores…

8 11 2014

La diferencia en los textos de motivación es la forma de decir las cosas. Las ideas y el contenido, incluso a veces los términos coinciden, pero la sintaxis y la hilación de las palabras, el cómo se dicen las cosas, es lo que consigue o no llegar más profundamente en el Lector/a según éste se identifique con ello. No hay recetas para motivar, lo único igual es el deseo de decir a los demás lo que se cree que es bueno para su superación y la forma en cómo se haga es cosa de cada quién. 

llegar alto

Bill Gates lo explicó así (Clic aquí), pero otro lo dijo así…

Extraído de la red…

20 costumbres comunes de la gente que ha llegado muy lejos en la vida.

Las personas que han llegado muy lejos en la vida, lo han conseguido debido a que han construido un camino con verdades edificantes, hábitos sólidos y principios fuertes. Llegar lejos en la vida es un resultado directo entre las elecciones que tomas en el camino y el adquirir hábitos y costumbres sanas.

Aquí tienes estas 20 costumbres o hábitos que estas personas involuntariamente poseen. Es curioso ver como todas ellas tienen estas costumbres sin ser conscientes de ello.

1) No asocian el éxito con el dinero.

La gente realmente brillante asocia su éxito con la felicidad, la paz interior, y las acciones positivas, más que el dinero en sí (y no es un tópico). Está claro que tener dinero puede ayudarte a tener más oportunidades, tener menos estrés, y tener la mente más despejada. Pero las personas exitosas se dan cuenta de que todo el dinero del mundo no puede hacerte feliz si eres incapaz de sentir la felicidad desde el interior.

2) No comienzan el día sin un objetivo o un plan.

No sólo las personas que han alcanzado el éxito tienen metas claras y nítidas a corto y largo plazo, también saben exactamente lo que tienen que realizar cada día para sentirse realizados, así como para acercarse más a sus objetivos.

Dedican la primera hora del día a ellos mismos (le llaman la “hora de oro”). Lo que hacen mentalmente, físicamente y espiritualmente en esta primera hora, establece el ritmo para todo el día.

3) La perfección no es su objetivo prioritario.

Para estas personas el progreso es más importante que la perfección. El peligro de centrarse en la perfección de algo en concreto es que te puedes perder por el camino y lo más probable es que tu trabajo quede imperfectamente acabado. Entienden que no se trata de hacerlo todo perfecto, y que las habilidades que se desarrollan gracias a alcanzar varios objetivos son más importantes, permiten mejorar constantemente y te hacen sentirte más orgulloso. Leer el resto de esta entrada »





Mis alumnos preguntan… yo contesto.

29 04 2014

Profe… para usted… ¿Qué es vivir bien?. -Preguntó uno de mis alumnos antes de iniciar una sesión de tutorías.

-¡Uf! Joven, vivir bien para mí significa una larga lista de cosas, entre otras: tener salud, tener un trabajo que me permita ganar dinero para comer y mantener a mi familia, sentirme satisfecho con el quehacer que realizo, saberme útil a los demás, viajar de vez en cuando, tener buena comunicación con mi esposa e hijos, poder proporcionarles educación escolar, tener una casa, un auto, etc., son varios aspectos los que implican vivir bien, unos de carácter material y otros de tipo inmaterial.

extremos

-Hice una pausa y agregué-. -Sin duda es una muy buena pregunta, pero para ordenar mejor mis ideas la respuesta la publicaré en un post, ahí señalaré lo que pienso que es más importante para vivir bien y el orden de prioridades que deberías tener para conseguirlo, además comentaré acerca de las confusiones que existen al respecto, ¿Qué te parece si lo lees y después me compartes tu opinión?.

El muchacho asintió con la cabeza, y se dirigió a su asiento.

Pues bien éste es el post… pero antes aclararé lo siguiente.

Nunca los extremos fueron buenos. Se puede estar en la más relumbrante de las riquezas o en la peor de las pobrezas y sufrir igual. Al rico le genera estrés cuidar sus pertenencias mientras que al pobre le preocupa encontrar el pan de cada día. Ambos personajes buscan felicidad en donde están, uno en los excesos y otro en lo poco que tiene. Por otra parte, pobreza absoluta no significa santidad ni es meta en nuestros días, como tampoco tener dinero garantiza calidad de vida. Hace falta pues, como en todo, encontrar el justo equilibrio.

Dicho lo anterior…

Joven alumno/a, vivir bien significa:

En primer lugar tener SALUD.

Por muchos recursos económicos que llegaras a tener si tu salud está quebrantada realmente no los disfrutarías. Ahora bien, tener salud obedece a una serie de cuidados y hábitos que debes tener con tu cuerpo, sobre todo no abusar de él, llevar una vida equilibrada tanto en tu alimentación como en las exigencias que le haces al mismo, ejercitarlo adecuadamente es sumamente importante.

Lo anterior se refiere a lo físico, otra cosa es tu salud mental. Lo mental se nutre a través de tus sentidos, de los cuales dos influyen notablemente a la gran mayoría de los seres humanos: la vista y el oído. Así pues, hay que tener cuidado con lo que se ve y se escucha, y a partir de ello con lo que se dice. De cada cosa que la vida te pone enfrente tienes que rescatar siempre lo positivo. Observa y escucha a la gente positiva, a tus padres y a todo aquel que tienes cerca y te habla por tu bien, incluso la música y cualquier otro medio sonoro también tienen influencia en tu persona, a veces sin que te des cuenta de ello. Y lo malo, si por fuerza tienes que verlo u oírlo, que sea solo para aprender lo que no debes hacer. Introduce a tu cerebro sólo información positiva y ello influirá favorablemente en tu vivir.

Ligada a tu salud está tu ALIMENTACIÓN.

Comer bien no significa hartarse de comida, es ALIMENTAR tu organismo con comida saludable y en la proporción debida. Por otra parte, cualquier platillo comido diariamente así sea el más especial de los manjares terminará por fastidiarte. Nunca hay que perder de vista que lo importante de comer bien no es lo exótico de la comida sino la nutrición del cuerpo, y para ello es necesario ingerir con mayor frecuencia aquello que ya sabes que lo mantendrá sano. De la comida lo importante no es el precio sino su poder nutritivo y especialmente la sazón de los alimentos, pues hasta el platillo más simple y económico teniendo buen sabor se disfruta y compite contra bandejas elegantes.

En segundo lugar está el tener un buen TRABAJO. Leer el resto de esta entrada »





Mis alumnos preguntan… yo contesto.

20 03 2013

Al iniciar una clase me preguntó un alumno…

-Profe… hoy es jueves de cuaresma, ¿Se puede comer carne?.

cristo-¡Bah! Se puede comer carne los jueves, los viernes y toda la semana joven, sea cuaresma o no, la única restricción es médica no religiosa. Eso de que en semana santa no deben comerse carnes rojas ya pasó de moda. Recuerdo que en mi niñez me decía mi abuelita que sus padres le enseñaron que sí comía carne en esos días se comía a Jesucristo. ¡Ja!. -Contesté.

-¿Y entonces por qué mucha gente no lo hace?. -Dijo el muchacho un tanto con tono de réplica.

-Por costumbre. En realidad no hay una razón católica o espiritual para no hacerlo. Esas fueron ideas de antaño surgidas de algún sacerdote, apoyadas y divulgadas por los que venden productos del mar para favorecer su venta. Ahora bien, ésta vieja costumbre actualmente tratan de seguirla algunos jóvenes por imitación, porque lo vieron, porque lo escucharon en algún lugar o porque quieren mostrarse a los demás como personas “maduras” de espiritualidad mayor capaces de comprometerse con algo, es así, no porque de verdad lo sientan. Alguna vez escuché decir: ‘voy a “guardar/respetar” la cuaresma, en estas fechas no voy a emborracharme’. ¡Hmm! pensé, que grandioso acto, seguramente Dios premiará tu esfuerzo con la gloria misma.

-¿Entonces no es una buena acción? -Replicó el joven.

-Sí, ¿Pero para qué esperar fechas? Además es una acción temporal que no ayuda mucho a la persona que lo hace (ni a los demás), y que igual podrías ponerla en práctica en cualquier momento, es como si un delincuente dijera, “Este día no voy a robar porque es cumpleaños de mi abuelita que murió hace veinte años”. ¡Uf!.¿Deja de ser ratero por ese hecho?. Además… si vas a cancelar algo -aunque sea temporalmente- en cosas que ya sabes que son perjudiciales para tu salud como es el ingerir alcohol en exceso, no lo hagas en conmemoración de nada ni de nadie, hazlo por ti mismo, por tu salud.  

-Ahora bien, respecto de la semana santa, ¿Qué te reconocerá más Dios en estas fechas, el que no comas carne un día o el que hagas una obra de caridad ese día?.

El muchacho clavó la vista en el suelo, y así se quedó. Terminé diciéndole…

-Más que cualquier otra cosa, incluso que la penitencia misma, ayunos y cosas similares, lo mejor es que hagas algo positivo por los demás en estas fechas, algo que verdaderamente te muestre como una persona consciente, eso es “guardar/respetar” estos días, eso es haber reflexionado acerca de la muerte de Jesús y hacerle saber que su sacrificio no fue en vano, porque después de dos mil años hubo alguien, tú, que decidió hacer algo bueno por sus semejantes en su memoria.





Respecto de la herencia de plazas en educación.

16 03 2013

Se les llama plazas “heredadas” a las plazas que se entregan a los hijos/as de los trabajadores de la educación cuando estos últimos se jubilan o mueren. Al partir de la escuela (por el motivo que sea), se genera un espacio de trabajo mismo que en un ideal debería llenarse por el aspirante que hubiere resultado mejor compitiendo contra otros, pero que en los hechos al existir la “herencia de plazas”, no como un derecho sino como un acuerdo al interior de las escuelas, estos espacios son ocupados directamente por el hijo/a del trabajador sin mayores trámites evaluatorios, entonces: ¿Cuál competencia? ¿Cuál selección del mejor candidato? Y la más importante pregunta:

¿Puede así mejorar una organización?.

Pienso que ninguna organización puede progresar encadenando su natural renovación de personal a una línea particular de gente que ingresa. La naturaleza nos da una lección en este sentido al fomentar la variabilidad en la unión de las parejas humanas pues resultan atrofias cuando las uniones se dan en una sola línea genética. La mejor opción para evolucionar es “abrirse” a la competencia de varios concursantes, sean hijos de trabajadores o personas ajenas, seleccionando al mejor de todos. Hablamos aquí del más importante sistema que tiene un país, su SISTEMA EDUCATIVO, y por ello reitero la pregunta:

¿Puede mejorar un Sistema Educativo existiendo la denominada “Herencia de plazas”?.

alas+rotasSupongo que coincidiremos Lector/a: NO. La “herencia de plazas” limita el ingreso de personal mejor preparado a las escuelas, con mejores ideas, con mejores técnicas, y en general MEJOR que puede evolucionarlas.

Ahora bien… siendo yo trabajador de la educación… ¿Me conviene que exista este acuerdo del ingreso a la escuela de uno de mis hijos al jubilarme, o si muero antes?. Te seré franco Lector/a, en lo personal no veo este asunto desde el aspecto de la conveniencia, lo veo desde lo laboral y como padre de familia. Me parece que “orillar/obligar” a uno de mis hijos a ingresar a laborar a mi escuela al retirarme, es, -por decirlo así- “cortarle las alas”, es empujarlo a un lugar que quizá ni le guste y menos le interese, entonces, al hacerlo tengo claro que pierde mi hijo su oportunidad de hacer en la vida lo que él/ella quiere, me queda claro también que pierde la escuela porque seguramente quedarán fuera de ella mejores aspirantes y que además pierde la sociedad porque las nuevas generaciones tendrán menor oportunidad de educarse mejor, y, finalmente también pierdo yo como padre de familia al hacer a mi hijo/a un perfecto atenido que -peor aún-, quizá más adelante me reclame el haberlo metido en algo que jamás le interesó. Pienso que una de las grandes satisfacciones de un padre de familia es saber que sus hijos están preparados para enfrentar la vida como sea y en donde sea, y que se abren paso en ella por su propio esfuerzo y no por lo que éste les consigue. Por eso lo mejor es que al ingreso, si al hijo/a de un trabajador de la educación le interesa este trabajo, que compita por el puesto en las mismas circunstancias, -exactamente igual-, que otros candidatos, para ello los progenitores requerimos dejar de ver a nuestros “retoños” como unos verdaderos tontos e inútiles, incapaces de conseguir algo por sí mismos.

Sé que el punto de vista anterior no lo comparte mucha gente, porque en el consciente -e inconsciente- de la sociedad mexicana está muy arraigada la idea de que los padres de familia deben apoyar incondicionalmente a sus hijos, y sienten que una forma de hacerlo es consiguiéndoles trabajo. Considero que hay una interpretación equivocada del término “apoyar/ayudar” pues la gente (me atrevería a decir la mayoría) entiende esto como la solución completa de los problemas de los hijos, situación que extendida a lo cotidiano hace germinar en los jóvenes la semilla de la indiferencia, de la apatía y del desinterés en su proyecto de vida. ¿Para qué ocuparse de su futuro si hay quienes les resuelven todos sus problemas?. Tengo claro que apoyar a los hijos está bien, sí, siempre que el apoyo sea ORIENTACIÓN y nada más en aquello que tienen que resolver por sí mismos. Leer el resto de esta entrada »





Con cinco materias reprobadas…

19 02 2013

Hace tiempo me preguntó una madre de familia…

mother-son-by-stephen-armstrong-Maestro… ¿Con cinco materias reprobadas mi hijo puede inscribirse al siguiente semestre?. 

-¿Inscribirse con cinco materias reprobadas?. –Respondí preguntando a la vez con tono de réplica…

-Sí. -Afirmó la mujer con seguridad.

-Señora… con ese número de materias reprobadas no tiene caso que, aunque pudiera hacerlo, se inscribiera. Cinco materias reprobadas es una forma de decirnos los hijos -yo también tengo los míos- que no quieren estar en la escuela. Y ya no digamos cinco, con tres es suficiente.

-Pero… yo quisiera que se quedara. -Replicó.

-Sí, y también la escuela, pero no tiene sentido que lo haga habiendo demostrado poco interés en sus estudios. Quizá puede darse de baja temporal por un año y una vez que acredite las materias volver a inscribirse. Ese año fuera de la escuela le conviene ponerlo a trabajar en serio y verá como después regresará a la escuela con otra actitud.

La señora se retiró y por la expresión de su rostro me di cuenta de que no quedó satisfecha con mi respuesta.

Luego pensé… ¿Por qué aferrarse a tener a los hijos en la escuela cuando estos han demostrado un absoluto desinterés en la misma? Entiendo que los padres de familia quieran darles educación a sus hijos. Entiendo que es bueno que los jóvenes permanezcan en las escuelas a pesar de su bajo desempeño, pero también creo que en los casos cuando de plano los jóvenes no quieren estudiar es porque les hace falta vivir experiencias de trabajo fuera de ella, que les permitan madurar un poco y así asumir mejores actitudes después al regresar. “La escuela por la casa empieza”, esto significa tomar decisiones firmes al interior del hogar respecto de la educación de los hijos.

Pero… ¿Y qué hace la escuela para atender los casos de jóvenes completamente apáticos? Leer el resto de esta entrada »





Mis alumnos comentan, y yo… pregunto.

23 09 2012

Al inicio de una clase, mientras los jóvenes se acomodaban en sus mesas de trabajo uno de ellos me comentó alegremente…

-Profe… consulté a “Madam Sassú” y me dijo que voy a tener varias casas, una en Nueva York, otra en París, otra en Cancún, y otras más en varios lugares del mundo. ¡Ah!, y con auto en la puerta… ¿Qué tal?

No sé si el joven me lo dijo en broma o en serio, de los adolescentes puede esperarse todo, lo que sí vi en su rostro es la sonrisa “de oreja a oreja” que genera una buena noticia.

Luego cuestioné…

-Hmmm… ¿Y le preguntaste si con todos esos bienes materiales vas a ser feliz? Un muchacho que estaba en la misma mesa de trabajo del “consultador” se rió.

Desapareció la sonrisa del joven “consultador” para dar paso al rostro de la reflexión y contestó seriamente. -No.

-¿Le preguntaste si cuando consigas todo lo que dices vas a tener salud?

-No.

-¿Tampoco le preguntaste si cuando suceda te sentirás completamente realizado?

-No.

-¡Uf! Joven… ¿No me digas que tampoco le preguntaste si en ese tiempo vas a tener una pareja que te quiera de verdad?

-No.

-¡Caray!…  la próxima vez que consultes a “Madam Sassú” pregúntaselo, o mejor todavía, en lugar de preguntarle a nadie -charlatanes menos-, pregúntatelo a ti mismo.

El muchacho se quedó pensativo…

A veces buscando lo material olvidamos lo realmente importante, las cosas que verdaderamente valen la pena.

 








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