Usted perdone: estamos aprendiendo.

17 01 2016

Manuel Gil AntónEn educación, 2016 será intenso: la SEP anunció iniciativas que merecen atención de todos, especialmente del magisterio, el actor ausente, a tres años aún, del diseño y ejecución de los cambios. Han sido concebidos como materia inerte, y moldeable, sobre la que las autoridades experimentan sin evidencia que asegure la idoneidad educativa de sus acciones. No ha prevalecido la racionalidad técnica y sus tiempos de maduración, sino la premura derivada de un conjunto de leyes mal elaboradas.

Se espera alguna iniciativa en torno a la Ley General de Educación, orientada por la idea de poner a la “escuela en el centro”. Ya van más de tres años en que esta reforma ha tenido, como punto central, a la evaluación como sea: un proceso que debería ser muy cuidado porque sus consecuencias son profundas, se ha usado para hacer variar a fondo la administración del sistema, mediante la modificación de las condiciones laborales de los y las profesoras: son, ya, empleados en condiciones de precariedad laboral, bajo amenaza constante, luego de ser desprestigiados sin medida.

Se anuncia también la propuesta del nuevo modelo educativo, hurtando de la crítica noción de comunidades de aprendizaje, pues han operado bajo la idea de que las escuelas serán “de calidad” merced a la adición simple de profesores idóneos al ingreso y satisfactorios en su desempeño. La propuesta del avance en el conocimiento, como producto de ambientes de aprendizaje complejos, no ha sido su horizonte: de haberlo sido, la valoración de las condiciones escolares para aprender sería otra.

evaluacion-21nov2A esta reforma se aferra el gobierno federal como clavo ardiente pues —al menos en apariencia— será la que tendrá mejores indicadores de “éxito” de todas las que derivaron del Pacto. Tiene la coartada que habrá de mostrar, si acaso, resultados a largo plazo (cuando ya no estén sus impulsores), de lo que deriva que festinen los medios empleados, sobre todo el sometimiento a la evaluación como mecanismo de control, ¡misión cumplida!, sin que haya posibilidad temporal de considerar, en efecto, su impacto en mejorar la educación.

Uno de los puntos cruciales del año será la publicación de los resultados de la evaluación para la permanencia en el servicio. Si se tratara de una evaluación diagnóstica para orientar las líneas de mejora del magisterio, estaríamos en un escenario interesante y prometedor. No obstante, y pese a que ese es el discurso oficial, los datos del proceso rebasan el diagnóstico: implican clasificar a los docentes, imputando a sus personas, no al resultado de la examinación, un adjetivo con gran carga simbólica: eres satisfactorio o no, y si lo eres, puedes ser bueno o destacado. De no serlo, el epíteto es rudo: no sirves. Además, de hacer pública la ubicación, de cada quien, en esas categorías, la distorsión en la comunidad escolar, así estratificada, y el reclamo de los padres para que atiendan a sus retoños los destacados, generará problemas.

Hay un factor adicional: la evaluación del desempeño a través de tres dimensiones (evidencias de trabajo, conocimientos y planeación argumentada) aplicada por la SEP, y aprobada por el INEE, no contó con los procesos previos indispensables para ser válida y confiable. Es un instrumento inseguro del que derivan consecuencias no triviales. Si va usted a recoger el resultado de un estudio de laboratorio, confía en que los sistemas y aparatos funcionen bien, de tal manera que lo que determine hacer el médico cuente con bases sólidas. Si el instrumental para el diagnóstico no se ha sometido a prueba, pero de todos modos se decide intervenir y hacer, por ejemplo, una cirugía, al revisarlo puede resultar fallido. Ya (mal) operado, ¿se conformaría con el clásico: usted perdone? ¿Le bastaría saber que así es porque “estamos aprendiendo”? No lo creo.

Profesor del Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México.

Educación Futura

Twitter: @ManuelGilAnton

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5 responses

27 01 2016
Christian Alexis Flores Avila

Buenas noches queridos compañeros, ando en una situación muy difícil espero pueda ayudarme
En el primer concurso de oposición es decir el del ciclo 2014-2015 participé y me quedé con una plaza definitiva, lo hice aquí en el df para el susbsistema dgb, como no había plazas me ofrecieron la plaza en guanajuato y acepté, posteriormente me di cuenta que siemplemente no me gustaba ese lugar y decidí aplicar el examen, pero esta vez para DGETI y en el distrito federal. Así que renuncié a mi plaza en guanajauto y me quedé en primer lugar en DGETI en el D.F, así que me gané una plaza en el CETIS 5. Sin embargo y por más que yo renuncié a tiempo me pagaron una quincena de más en la dgb.

Cuando me regresé al df y asistí al evento de asignación de plazas no me pudieron de dar de alta inmediatamente en DGETI porque como me habían pagado una quincena de más y debido a que allá tenía 30 hrs no se me pudieron de dar de alta, por sistema, en DGETI con mi plaza de 20 hrs.

Pasó el tiempo y según eso se arregló, sin embargo un día me dijeron que en mi hoja de idoneidad estaba mal el dato de mi curp, y en efecto estaba mal. Tardé solo 2 días en arreglarlo. A mis compañeros idoneos les pagaron a los 3 meses que ingresaron y yo soy la única persona que despues de 6 meses siguen sin darle su pago.

Las autoridades de DGETI simplemente no les interesa mi caso, no saben que hay un compromiso social y ético con los profesores idoneos. no les importa que esté endeudado hasta el tope con el banco.

Para hacerlo más extraño algunas autoridades me informaron que en alguna parte del sistema se registró que ya me pagaron pero que ellos saben que no me han pagado aún. Actualmente he escrito una carta al secretario de educación y una al presidente. No creo que sea justo lo que hacen conmigo.

LE pido encarecidamente que me ayude.

18 01 2016
solorio70

Ing. Guerrero, buenas tardes. Me parecen acertadas las publicaciones de su blog y coincido en sus ideas, tengo una duda, no sé si mi memoria me traiciona pero creó haber leído en la LGSD que los que tenemos más de 23 años de servicio no seríamos evaluados para la permanencia ¿es esto correcto o qué información tiene usted al respecto?
………….

Hola Solorio…
Eso fue algo que se comentó mucho antes de que se establecieran fechas para evaluarnos. Se decía que los que tuvieran 25 años de servicio no serían evaluados, pero fue sólo verbal y finalmente no se llevó a cabo porque la Ley Federal del Servicio profesional Docente señala que TODOS los docentes deben ser evaluados.
Saludos.
Ing. I. Guerrero Z.

21 01 2016
solorio70

Muchas gracias.

17 01 2016
barajasvictor

Hay un tema que madie toca o menciona, me refiero si ya no van a existir los tiempos completos y si ya no va haber categorias, pues tampoco esta claro como va a ser el preceso, si hay corrimientos o de que forma se recategorizará una plaza, si todos entran con 20 horas Asociado A, como? Pues… Alguien que sepa que me oriente…

25 01 2016
I. García

Yo también tengo la misma duda… ojalá nos la puedan aclarar

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