Dos cosas absolutamente inútiles…

9 04 2011

La preocupación y el sentimiento de culpa en las madres de familia.

En ocasiones las madres de familia con las que tengo contacto debido a mis actividades de tutorías, me comentan los problemas que tienen con sus hijos, o sea mis jóvenes alumnos, las escucho procurando entender sus razones y en la medida de mis posibilidades trato de orientarlas en la probable solución de sus dificultades basándome sobre todo en lo que la vida me ha enseñado (no estudié para ser psicólogo, la vida me puso en la escuela y bueno… hago lo que puedo al respecto). En ocasiones son asuntos graves que canalizo a otras instancias dentro de la escuela o fuera de ella, pero otras veces ¡caray! son cosas que me parecen obvias o simples malos entendidos de la función maternal. Recuerdo un diálogo que tuve con una señora preocupada por su hijo, palabras más, palabras menos, fue así… me dijo:

-‘Me siento culpable de lo que le suceda a mi hijo, se fue de la casa porque lo regañé por sus bajas calificaciones’.

De inmediato repliqué…

-¿Que qué señora? ¿Se siente culpable por haber regañado a su hijo por algo que está haciendo mal? ¡Caray! solo eso faltaba, que ahora los padres de familia nos sintamos mal por llamarles la atención a nuestros hijos por algo que no hacen o que están haciendo mal.

La señora respondió ignorando mis palabras…

-Es que, no debí regañarlo, me siento culpable por eso y también me preocupa lo que pudiera sucederle después.

-A ver señora, dígame… cuando le llamó la atención ¿lo hizo con el propósito de que se fuera de su casa?

-¡No. Como cree! -Contestó.

-¿Entonces por qué se siente culpable de algo que no buscó y que además no sabe en que terminará?

-No lo sé, pero estoy preocupada.

-Señora, una de las cosas mentales más absurdas e inútiles que hay es la preocupación, y otra es el sentimiento de culpa, ninguno de estos dos pensamientos sirve para nada, solo dañan al que los tiene. Usted hizo lo correcto al llamarle la atención a su hijo, en eso debe pensar y nada más. Le pongo un ejemplo, dígame qué madre de familia tuvo la culpa en los siguientes casos…

-La que envió a su hijo a la tienda de la esquina a comprar unas cosas, el muchacho salió de su casa, un auto lo atropello y murió.

-La que discutió con su hijo por una equivocación del joven, el muchacho salió molesto de su casa y se dirigió a casa de uno de sus amigos, por el camino un auto lo atropelló y murió.

-La que envió a su hijo a la iglesia, por el camino un auto lo atropello y murió.

-La que dio permiso a su hijo de ir a visitar a sus amigos, por el camino un auto lo atropelló y murió.

-¿Cuál de las cuatro madres de familia debe sentirse culpable de lo que sucedió?

-La que peleó con su hijo. -Contestó.

-Hmmm… y la que envió a su hijo a la iglesia ¿hizo bien?

-No, pero supongo que tiene menos culpa.

-Supone mal señora. Ninguna de las cuatro debe sentirse culpable, porque ninguna envió deliberadamente al muchacho a la muerte, las cuatro hicieron lo que pensaron que era correcto en el momento justo, y lo que sucedió después tenemos que entender que ya no estaba en las manos de ninguna, estuvo en manos de la suerte, en las manos de Dios, en manos del destino, o en manos de quién sabe quién.

-Pues… sí, ¿pero entonces usted aconseja que las madres de familia no nos preocupemos de lo que pudiera sucederles a nuestros hijos?

-Más que preocuparse de lo que pudiera sucederles a sus hijos deberían OCUPARSE de hacer siempre lo que sientan que es correcto en el momento justo, y esperar a que lo que viene después sea para bien porque se actuó de buena fe. En su caso para su tranquilidad ocúpese de informarse si su hijo está con alguna persona conocida, familiar o amigo, ¿ya investigó al respecto?

-Sí, está con una de sus tías.

-¡Bah! entonces… ¿cuál es el problema si está con un familiar suyo?… supongo buena persona. No se preocupe señora, quítese esas ideas de su cabeza, el que su hijo haya salido de su casa lo hará valorar lo que tiene con usted y seguramente lo pondrá a pensar en el llamado de atención que le hizo.

-Pues sí, puede ser, pero de cualquier manera no me siento bien. –Insistió la señora.

-O sea ¡sí, pero no! -Terminé diciendo.

Luego pensé… ¡Caray! Qué difícil es sacarle ideas equivocadas de la cabeza a una madre de familia. Evidentemente la preocupación de la señora era una forma de lastimarse por creer que ocasionó que el muchacho huyera de su casa. Sí, hay algo de masoquismo en ello, y lo peor de todo es que los jóvenes lo descubren y se vuelven tremendamente manipuladores de sus madres.

No pretendo ni siquiera de lejos explicar aquí lo que es -o debe ser- el amor de madre, no me alcanzarían la vida para hacerlo, tampoco quiero hablar de la ceguera que dicho amor les produce. He visto madres de familia sobreprotectoras que nada ven mal -absolutamente nada- en sus hijos por mucho que los demás se los señalemos, y también he visto aquellas a punto de abofetear a sus hijos por pequeños errores cometidos, ambos casos son los extremos de la complicada función maternal. Sé que las madres de familia son seres superiores dadores de vida, que poseen extraordinarios sentimientos y que por ello sienten diferentes las cosas que les suceden a sus hijos que lo que pudiéramos sentir los hombres, pero también sé que culturalmente existe la idea en la sociedad de que una madre de familia para ser buena siempre debe estar PREOCUPADA por sus hijos y eso no las ayuda en nada. Como encargados de nuestros hijos debemos PREVENIR y SANCIONARLOS cuando sea necesario, pero también debemos COMUNICARNOS lo más posible con ellos, debemos OCUPARNOS de apoyarlos en sus NECESIDADES elementales, debemos GARANTIZARLES en la medida de nuestras posibilidades el plato de comida, su educación y la ropa de habrá de vestirlos, eso sí. De esa manera cumplimos y lo que venga después, para bien o para mal, ya no está en nuestras manos. 

Después me enteré que el joven regresó a la comodidad de su casa solo tres días después de haber salido de ella. Entonces ¿de qué sirvieron la preocupación y el sentimiento de culpa de la madre?

Las madres y los padres de familia debemos hacer con nuestros hijos lo que creemos que es correcto en el momento justo, y esperar a que las cosas sucedan para bien.

S i n c e r a m e n t e
Ing.  I.   Guerrero   Z.


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6 responses

7 06 2011
raul

buenísimo!!!!gcs.

11 04 2011
Ricardo Rogelio Garcia Valtierra

De entrada es un tema dificil pero alque hay que entrarle por que como bien comenta usted ni modo de pasarnos la vida preocupandonos y no ocupandonos de nuestros hijos, el problema pienso yo viene en el hubiera , si yo hubiera echo esto y lo otro, y nos cerramos y no entendemos que a los hijos se les debe enseñar a ser independientes y responsables de sus actos.
No es que quiera ser un lambiscon pero en ocaciones necesitamos que otros nos digan las cosas para recapasitar, este tema en verdad quisiera que muchos padres y madres de familia lo leyeran.
Saludos.
……………..

Hola Ricardo…
Gracias por comentar. Es verdad, el dicho “si yo hubiera” o el “en que fallé” siempre están presente en boca de los padres/madres de familia.
Saludos cordiales, y sí, es un tema difícil.
Ing. I. Guerrero Z.

10 04 2011
Manuel Garcia

Saludos Mtro. Guerrero, El tema que expone en esta ocasioni se me hace muy interesante, y al igual me ha sucedido, mas no tenía esas palabras para tratar de hacerlas entrar en razon sin embargo si les dije que el regaño fue necesario o es necesario para corregir a l@s jovenes. Gracias por compartir las experiencias
un saludo de su servidor del CBTis 260 de Puebla.
………….

Hola Mtro. Manuel…
Según veo, sucede en todos lugares.
Saludos cordiales colega.
Ing. I. Guerrero Z.

9 04 2011
juan pablo tellez rosas

Saludos
No se sorprende que madres de familia sin estudios preparen a sus hijos y los hagan gente de bien, son seres exepcionales y hay muy pocas cosas que atender o reprocharles a las madres, pero no hay que dejar de poner atencion en ellas y sus problemas ya que ellas cuidan a los niños (que en cierta etapa estan indefensos); no hay que olvidar que ellas tienen una vida, que necesitan tiempo (se dice facil) y espacio(que la mayoria de ellas lo otorga a los hijos y la casa)…hasta luego.
……………

Hola Juan Pablo…
Gracias por comentar.
Sí, es verdad. En realidad es mucho trabajo el que desempeñan y de índole diversa. Es curioso que habiendo tenido menos oportunidades de educación a lo largo de la historia, sean precisamente ellas las encargadas de brindar el mayor apoyo en esa área a los hijos, lo veo en las reuniones de padres de familia de mi escuela y cuando se le cita a la pareja por problemas del alumno/a, siempre, en su mayoría son las madres de familia las que acuden.
Un saludo.
Ing. I. Guerrero Z.

9 04 2011
Aldo Chavez

Muy buena forma de pensar la suya Ingeniero, y un post que definitivamente puede ser interpretado en muchisimas situaciones de la vida, no solo en los padres de familia. Saludos.
………..

Hola Aldo…
Gracias por comentar. Efectivamente, es la idea.
Un abrazo.
Ing. I. Guerrero Z.

9 04 2011
VICTOR ELIAS GAYTAN FACIO

UFFF FELICIDADES MUY BUEN TEMA… CREO QUE A MUCHOS DE LOS DEL GRUPO LES O NOS SERVIRÁ DE TERAPIA EN LA ACTUALIDAD Y O PARA FUTURAS DECISIONES… UN CORDIAL SALUDO Y UN FUERTE ABRAZO… CUIDESE MUCHO, SALE!!!
………….

Hola Victor…
Gracias por tu comentario.
Un saludo.
Ing. I. Guerrero Z.

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