Tres Promesas (dos falsas y una rota).

10 02 2010

La tercera. Un proyecto de vida.

Cuando presenté mi examen de aspirante a la carrera de Ingeniería Industrial Eléctrica en el Instituto Tecnológico de Ciudad Guzmán, Jalisco, lo hice de manera extemporánea junto con otros tres candidatos. En ese entonces (1978) la escuela apenas tenía seis años de haber sido fundada, por lo que había poca resistencia para que ingresaran a ella los que quisieran hacerlo a destiempo.

Después de contestar el examen de admisión los cuatro aspirantes nos dirigimos a la cafetería de la escuela para compartir nuestras impresiones del mismo. Que si el examen estuvo complicado, que si no incluía nada de lo que habíamos estudiado, que si el tiempo fue insuficiente, que si el frío, que si el calor, etc. Agotados estos temas, la conversación derivó hacia cosas más personales. ¿De dónde eres? ¿De qué escuela vienes? ¿En dónde vives? ¿Trabajas? Etc. Finalmente, después de una hora de conversación -y por lo tanto de conocernos más- uno de mis casuales amigos entró en confianza y dijo lo siguiente… palabras más, palabras menos.

Les quiero preguntar algo amigos. La verdad todavía no estoy del todo decidido a seguir estudiando, pienso lo siguiente… estudiar una carrera me llevará cinco años y actualmente trabajo en una compañía refresquera como repartidor en un camión, sólo eso me dieron de inicio a pesar de ser técnico mecánico egresado de un CBTis, pero como necesitaba el trabajo lo acepté, sin embargo sé que comprometiéndome conmigo mismo y poniendo todo mi empeño en cinco años con las opciones de ascensos que la empresa me ofreció creo que por lo menos llegaré a ser supervisor de zona o incluso a ser Gerente en alguna de las áreas de la empresa, me considero capaz de hacerlo, tengo buenas calificaciones como técnico, pero no estoy seguro si dedicarme al trabajo o seguir en la escuela ¿Ustedes que opinan?

El más “maduro” de los tres -que no era yo por supuesto- dijo…

-Pues sí… la verdad es para pensarlo… ¿Y no puedes combinar ambas cosas? –Preguntó.

-Ya lo pensé y no me gusta la idea porque creo que no pondría suficiente atención a ninguna de las dos cosas, lo cual me llevaría a ser o bien un ingeniero mediocre o igual un gerente mediocre, mejor prefiero escoger una de las dos opciones.

Entonces mi amigo “maduro” opinó.

-Hmmm… Cinco años de trabajo ganando dinero y escalando posiciones se ven atractivos. Aquí en la escuela serán cinco años los que tardarás para ser ingeniero, claro, si es que no tienes ningún problema, pero además, después de terminar tu carrera tendrán que pasar quizás otros cinco -o más- hasta que iguales el salario que recibirías siendo supervisor o gerente en la fábrica de refrescos, o sea que en realidad serán diez años para quizás estar igual. Hmmm… Si yo estuviera en tu lugar me inclinaría por trabajar en la empresa.

A los otros dos nos pareció correcta la opinión de nuestro casual amigo “maduro”, por lo que no agregamos nada más.

No sé si fue esa opinión la que pesó en mi ocasional amigo “indeciso”, el caso es que después de ese día nunca volví a verlo en la escuela.

Pasaron los años, terminé mi carrera, encontré trabajo en el CBTis 70, y la vida continuó.

Un día… transitaba en mi automóvil por una de las calles de Zapotlán el Grande y tuve que detenerme porque frente a mí estaba un camión repartidor de refrescos cerrando el paso a los vehículos. Uno de los repartidores me hizo una señal pidiéndome que esperara un momento y continuó con su quehacer de introducir cajas de refrescos a una pequeña tienda de abarrotes. El hombre llamó mi atención porque su fisonomía me pareció conocida. Mientras esperaba a que el paso quedara libre hice memoria y entonces recordé quién era, era mi amigo de ocasión que aquella vez nos hizo la pregunta. Después de veinte años de aquella conversación en el Tecnológico de ciudad Guzmán todavía seguía repartiendo refrescos. Tuve la intención de bajarme del auto y saludarlo pero desistí pensando que tal vez no me recordaría debido a que en aquellos años yo lucía una abundante cabellera (de hecho no me reconoció cuando me hizo la señal) o pensé que quizás le generaría una situación embarazosa.

Aclaro que lo que menos pretendo con esta historia es hacer parecer el trabajo de repartidor de refrescos como un quehacer denigrante. Denigrante es no trabajar. Vender refrescos, barrer las calles, asear calzado, etc., son trabajos necesarios y HONESTOS, y hay mucha gente que vive honradamente de ellos, pero también creo que cuando se es joven se tienen sueños y aspiraciones más allá de estos quehaceres.

Por este caso que viví puedo asegurar lo siguiente, y me dirijo a ti joven estudiante….

Los planes muchas veces parecen estar bien, PERFECTAMENTE BIEN ESTRUCTURADOS en el momento en que los haces, pero en los hechos pueden fallar por una u otra razón. ¿Quién habría pensado responder distinto la vez que nos hizo la pregunta mi ocasional amigo? ¿Quién hubiera podido decirle, “mejor estudia” si no quieres quedarte a repartir refrescos toda tu vida con un salario escaso? ¡Caray! Si todo lo que comentó se veía tan prometedor.

Considero que esta fue una promesa rota ¿Por qué o por quién? Puede haber cien razones que lo justifiquen, pero creo que ninguna será suficiente para explicar y argumentar el no poder alcanzar un sueño. Por mucho que se esfuerce una persona por justificar algo siempre quedará la duda en la mente de los demás, saber si tuvo o no la capacidad para librar los obstáculos que la vida le puso, o si quizás cometió errores que le impidieron lograr aquello que alguna vez soñó.

Platicándoles esta anécdota a dos de mis compañeros de trabajo y preguntándoles acerca de lo que habrían respondido -en su momento y en las circunstancias descritas- a la pregunta que nos hizo mi compañero estudiante aquella vez en la cafetería del Tecnológico, para mi sorpresa me dijeron que algo semejante les había sucedido, ambos estuvieron a punto de dejar sus carreras tan solo porque vieron la posibilidad de sacar dinero trabajando, cosa que según expresaron los dos, estarían lamentando ahora.

Así pues, esta historia es bastante común.

Mis conclusiones…

Joven estudiante, piensa antes de actuar. En los tres casos que narré el problema es el mismo, no se piensa bien solo se actúa y eso la mayoría de las veces acarrea problemas, dificultades que a veces tuercen la vida. Si te prometen algo, es importante valorar si realmente el amigo/pariente/conocido que te lo prometió de verdad puede cumplirlo, y si tú te prometes algo es importante valorar desde antes si de verdad estás en condiciones de cumplirlo. Si ya sabes que la persona que te prometió algo tiene una historia de egoísmos, es mentirosa, o si ya sabes que tú no eres capaz de resolver problemas pequeños que la vida te puso, entonces: ¿para qué complicarte la vida lanzándote a la aventura? Mejor estudia, aprende lo más que puedas en la escuela, conoce mejor a tus compañeros/as, MADURA, piensa que cada persona que ves en la escuela conduciéndose de cierta manera será semejante a la que enfrentarás más adelante y vacúnate con ellas, aprende pues en la escuela a sortear obstáculos.

Se trata de que pienses mejor las cosas y evitarte problemas pues bastarán los que tendrás llevando una vida “normal”. No se trata de quitarle la emoción a la aventura cuando decides algo, se trata de que cuando finalmente tengas que hacerte a la mar, tu aventura te lleve a buen puerto.

S i n c e r a m e n t e
Ing.   I.   Guerrero   Z.



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9 responses

26 10 2012
Nefertiti Cervantes

Hola Ing. desde Tabasco te saludo y te agradezco este articulo llenos de verdades que duelen. Fui maestra de la materia de sexologia en Chihuahua y me tope con un par de casos, otro de ellos esta tan cerca de mi vida que entristece, le leere el articulo y se que movera su inteligencia y su capacidad de decidir ya que cegada por las necesidades y el amor al dinero pudiera tomar ella decisiones que afecten su vida y sus sueños de triunfar…pero despues de todo que es el triunfo y para que es?…yo trabajaba tambien con adolescentes embarazadas y chicos de preparatoria y algo que me quedo gravado es que cuando tu manejas en tu grupo -cualquiera que este sea sin importar la edad- la toma de decisiones, la asertividad y la verbalizacion de los proyectos de vida a corto, mediano y largo plazo ellos y tu se visualizan en ellos y tratan mas de llegar a la meta, bueno siendo del todo positiva, ya que se que por azares del destino alcanzar el objetivo pudiera verse truncado, pero, al menos el deseo de llegar a ver tu pelicula desde adentro puede hacerte sentir inspirado para alcanzar tus objetivos. Gracias y buen viaje en este hermoso camino de la vida..
Nefertiti.
………….

Igualmente para ti colega Nefertiti.
Un abrazo.
Ing. I. Guerrero Z.

7 07 2011
Ayl Hdez

me gusto mucho su articulo, yo curse la mitad de la carrera de ingenieria en el tecnologico de cd. guzman y la termine en el tec de zapopan y es un tema tan comun, trabajar o estudiar, el “buen sueldo” en ese momento nos parece mas atractivo que desvelarnos haciendo tarea… pero a futuro estoy convencida que la escuela valdra la pena.
………….

Hola Ayl…
Así es.
Hay casos de jóvenes que jamás pisaron la escuela (o que la abandonaron) y a pesar de ello les fue bien en la vida, pero… ¿cuántos? Lo mejor es estudiar, prepararse…
Saludos cordiales y gracias por comentar.
Ing. I. Guerrero Z.

11 02 2011
lybia

Profesor Guerrero , buscando reflexiones para los jóvenes adolescentes de mi liceo , me encuentro con su blog y me parecen maravillosos todos sus mensajes ..son, en parte sus experiencias.. vividas y observadas..estaba buscando formulas para mejorar el rendimiento estudiantil …tenemos problemas , los estudiantes están desmotivados ..y eso preocupa..me encanto el titulado ¿Cuál es el propósito de tu estancia en una escuela?….. allí radica la clave del desinterés , …los chicos no todos.. no tienen claro lo que quieren ,necesitan entender que para aprender tenemos que interesarnos por lo que hacemos…necesitan enamorarse de lo que hacen…amar el estudio, su aula, sus profesores y sobre todo a sus padres que tanto se esfuerzan para que alcancen un mejor estatus socio-económico en su futuro ….siga escribiendo y abriendo caminos de luz para los jóvenes y para los no tan jóvenes..un fuerte abrazo.
………….

Hola Lybia…
Muchas gracias por comentar. Celebro encontrar colegas con los que coincido totalmente.
Un abrazo y mis mejores deseos.
Ing. I. Guerrero Z.

8 03 2010
almnos de 4d

profe como esta aqui visitandolo que este muy bien.
………….

Hola….
Saludos 4″D”, ya saben que se les extraña.
Ing. I. Guerrero Z.

11 02 2010
maki

¡Hola¡

Hacía tiempito que no pasaba por aqui; me llamó la atención el asunto este de las promesas. Me parece interesante.
Pero… ¿quién nos hace las promesas?, ¿las hacemos nosotros mismos?, ¿nos las hace la sociedad? ¿o?.
Creo que las personas tenemos la opcióin de elegir siempre, nada garantiza que sea la mejor elección la que hagamos pero estoy segura que cuando una promesa se rompe siempre tendremos una enseñanza. El quid del asunto es tener el valor de decir: “mmmm me equivoqué, no es esto lo que quería” y rectificar.
No siempre es fácil regresar el camino y reintentar desde otra perspectiva, pero creo que todo lo que hacemos con esfuerzo y dedicación nos rendirá buenos frutos.
Cuando tenía 18 años entré a trabajar al subsistema tecnológico como secretaria (en ese entonces no se llamaba así), ganaba un salario más que decoroso para el estrato social del que provengo, casi puedo decir que un “trabajo federal” significaba para mi familia y para mí “haberla hecho”, “matar culebra en viernes” y algo más. Significaba la diferencia entre digamos 150 pesos semanales a 1000 pesos semanales, héchenle cuentas. En total $4,000.00 al mes. ¡Una fortuna¡.
Al poco tiempo me ofrecieron un trabajo por las tardes ganando ¡otros $4,000.00 al mes¡
Pero…
Muy pronto me di cuenta que el asunto estaba en estudiar, pues mis compañeros docentes ganaban casi 10,000.00 (de los de antes) a la quincena.
Entonces me hice la gran promesa: rechacé el trabajo de las tardes, me inscribí en la universidad y… lo demás es historia. Para los que saben del asunto ahora tengo la “plaza 69” jajajajajajaajaj.
La promesa fue: “solo fallecida no termino la carrera”
Y para terminar esta intervención les dire una máxima que me encanta:

“EL FRACASO ES LA MADRE DEL ÉXITO”
Mao Tsé Tung.
Cariños
Maki.
………………….

Hola Maki…
Es verdad, “el fracaso es la madre/padre del éxito”, sí, siempre que el fracaso no se nos convierta en un estilo de vida. Mientras los seres humanos mantengamos un espíritu combativo, mientras perseveremos en la vida con la firme idea de triunfar, seguramente que los fracasos nos serviran tan solo de aprendizaje.
Un abrazo estimada Maki.
Ing. I. Guerrero Z.

11 02 2010
pepe

hola Ing. Guerrero,
antes que nada quiero felicitarlo por la excelente pagina que publica, por que es una gran ayuda para todos los que queremos superarnos dia a dia.
Acabo de leer esta anecdota de Tres Promesas, y creame algo parecido me sucedio, pero tambien creo que siempre hay una segunda oprtunidad, bueno solo queria expresar eso.
Gracias por la ayuda en cuanto a la Electricidad se refiere.
excelente idea, felicidades
Saludos.
………….

Hola Pepe…
Gracias por tu comentario.
Sí, que bueno que a veces -y solo a veces en algunas cosas- haya segundas oportunidades.
Saludos cordiales.
Ing. I. Guerrero Z.

11 02 2010
Manuel Amador

Hola Ing. Guerrero, solo para felicitarlo por su gran trabajo, yo acabo de egresar del Instituto Tecnologico de Durango en la especialidad de Ing.Electrica y al encontrarme aqui con ud, en esta pagina, me motiva muchisimo a superarme y lograr todas las metas, y mas aqui en mi ciudad que el trabajo es mas escaso, estoy buscando un proyecto para mi titulacion, y aprovechando de su gran experiencia quisiera que me recomendara alguno, como vera a un no tengo mucha experiencia en el campo laboral, pero me interesa mucho aprender y convertirme en un gran ingeniero.

Saludos y que Dios bediga su hogar..
…………..

Hola Manuel…
Felicidades colega, sé que harás un buen trabajo.
Te sugeriría te abocaras al tema del ahorro de la energía eléctrica en viviendas. ¿De qué manera puede un usuario doméstico ahorrar energía eléctrica? Un proyecto que involucrara a todas las formas de ahorrar energía eléctrica me parece que sería interesante.
Saludos y suerte en la vida colega.
Ing. I. Guerrero Z.

10 02 2010
Josè Luis

Saludos mi buen amigo ing. Guerrero, quiero si me permite externar mi comentario a su artículo citado, considero que en la adolecencia se generan mil preguntas sin tener respuesta, o si la tienen, los jovenes (entre ellos nosotros, porque alguna vez lo fuimos), no le dan la seriedad requerida, mas sin embargo, con la experiencia de la gente adulta, que ya pasó por eso, debemos de ser insistentes e insistentes con nuestras nuevas generaciones, a fin de que logren darle un sentido responsable y de bien estar para ellos, nadie, pero nadie de nosotros como padres, deseamos que un hijo nuestro se quede estancado en la vida, creo yo que la mejor herencia que les podemos dejar o dar a nuestros hijos y alumnos, es LA DISIPLINA DE LA PREPARACION, para que puedan tener una mejor calidad de vida de la que nosotros un dia tuvimos cuando éramos adolecentes……

Nuevamente agradezco la oportunidad de externar en este espacio mi humilde opinión, y envio un saludo ing. Guerrero.

Atte.
M.D. José Luis.
…………

Al contrario gracias por comentar.
Un abrazo.
Ing. I. Guerrero Z.

10 02 2010
rene valdenebro

ingeniero guerrero
muchas veces en las empresas a la hora de contratar hacen promesas que no cumplen. En aquella epoca los 70 habia muchas oportunidades laborales conoci gente con primaria o secundaria que llegaron hacer supervisores,
gerentes de departamento en maquiladoras,ejemplos hay muchos, actualmente es necesarion estar muy bien preparado, ya no basta la licenciatura, es necesario maestria en ocaciones hasta doctorado, solo para entrar a trabajar, para permanecer en la empresa hay que ser muy competente, por eso es importantisimo prepararse, y como dice un maestro que yo tuve , la educacion es el camino para salir de la pobreza, le mando un afectuoso saludo, y como comento usted en una ocacion los consejos a los estudiantes son como semillas tiradas al viento.
……………

Hola René…
Gracias por tu comentario. Es como dices, ni más ni menos.
Saludos.
Ing. I. Guerrero Z.

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