El Salto…

3 12 2009

Los jóvenes son capaces de todo intentando superar los retos que surgen entre ellos, desafíos y hazañas la mayoría de las veces sin sentido. “Concursos” de fuerza, saltos y carreras, son cosas comunes en los adolescentes de una escuela del nivel medio superior.

Cierta vez un joven decidió dar un salto en su bicicleta hacia la parte baja de una escalinata que por un lado -la parte más baja- da al patio cívico del CBTis 70, y por el otro -la parte más alta- lleva a algunas de las aulas del plantel. Es una altura considerable, pero al “valiente” joven no le importó quizá tratando de impresionar a alguien.

El muchacho se lanzó por el pasillo velozmente en su bicicleta y sin más saltó la escalinata intentando librar todos los escalones buscando caer en el patio cívico como un verdadero profesional.

Quizás le sobró impulso, o a lo mejor no pudo controlar la caída, quien sabe, el caso es que al “aterrizar” en el patio cívico la bicicleta rebotó hacia un lado y el muchacho cayó estrepitosamente en el piso encementado dando tumbos con toda su humanidad hasta quedar… justamente a los pies de un joven médico de reciente ingreso a nuestra escuela que precisamente en ese momento pasaba por ahí acompañado de don Luis Castrejón Licea, prefecto de la escuela. Con la sangre brotándole por las múltiples heridas ocasionadas por los golpes y raspones el joven quedó inconsciente ante el sorprendido galeno.

El primero en reaccionar fue don Luis quien se inclinó para tratar de hacer algo por el muchacho, mientras que el joven médico sin saber que hacer comenzó a gritar: ¡Un Doctor! ¡Un Doctor! ¡Traigan un Doctor!

Al oírlo don Luis volteó a verlo y le replicó: ¡Oiga… pero si usted es Doctor!

-¿Qué? ¡Eh!, !Ah, sí¡ ¡Ah, sí! -Contestó el galeno.

Don Luis al ver que el médico no hacía nada más que sostener la cabeza del muchacho sugirió acercar a la nariz del desmayado un algodón humedecido en alcohol para que al olerlo despertara.

-¡Sí, sí, está bien, ve al consultorio a traer las cosas!- Dijo el médico. Don Luis se fue como de rayo y trajo las cosas necesarias para reanimar al joven: una botella de alcohol, un paquete de algodón y otro de gasas.

De inmediato el médico empapó de alcohol una bola de algodón del tamaño de su puño y enseguida lo acercó a la nariz del adolescente pero al ver que no reaccionaba, ¡Le exprimió el algodón directamente en las fosas nasales!

Bueno… ¡Así sí despertó el muchacho! ¡Ja! Incluso de haber estado muerto seguramente habría revivido. En cuanto el alcohol entró por su nariz, reaccionó bruscamente y levantó su cabeza tosiendo incontrolablemente.

Luego que le ayudaron a levantarse el joven médico le dijo:

Vete de aquí muchacho, tú ni eres de este turno en la escuela, ve con un Doctor a que te atienda…

¡Otra vez! pensó don Luis, pero ya mejor ni dijo nada.

El pobre muchacho salió de la escuela haciendo “eses” al caminar, golpeado, mareado, y con la llanta delantera de su bicicleta hecha un “taco”.

Mensaje. Joven, no arriesgues tu vida por nada.

P.D. Desde aquí le envío un afectuoso saludo a don Luis Castrejón Licea, quien se jubilara hace algunos años. Le deseo lo mejor “don Luigi” tenga usted la plena seguridad de que cumplió cabalmente con el papel que le tocó desempeñar en nuestro plantel.


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2 responses

27 04 2013
jose de jesus bueno ( el colmillin)

como olvidar ese anecdota el ciclista era un primo mio que le decian el roño de la zaragosa y el doctor era ********* muy bonitos recuerdos saludos ing. guerrero atte. colmillin.
…………….

Hola José de Jesús…
El nombre del joven lo desconocía pero el del médico sí lo sé y no es el que mencionas en tu comentario (por eso lo edité). El médico en cuestión estuvo uno o dos años con nosotros y se retiró finalmente del plantel, no por “detalles” como el de esta anécdota sino porque de plano ¡Ja! no aguantó la carga de trabajo que suele representar el tener varios grupos a su cargo. Ser maestro parece ser cómodo pero ¡Uf! vaya que requiere algunas cosas que no todos tienen.
Gracias por comentar y te envío un abrazo.
Ing. I. Guerrero Z.

16 12 2009
BRENDA

ola profe pues aki le dejo mi metro pa que lo firme y me saluda a su sobrino0 y me pasa con 1o y que tenga una feliz navidad al lado0 de su sobrino espereme muy pronto en su familia “feliz navidad”.
……………..

Claro, de tu parte. Igualmente para ti y tu familia Brenda, ¡Feliz Navidad y mejor año!
Ing. I. Guerrero Z.

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