La Influenza y las exageraciones.

2 05 2009

Con el brote del nuevo virus denominado: “Influenza humana” y los comentarios que empiezan a surgir acerca de la exageración en las medidas para combatirlo, me nació escribir al respecto…

He estado atento a los noticieros para ver cómo evoluciona (o involuciona) la enfermedad. Hasta ahora me he mantenido en casa tal como lo sugirió el Presidente en uno de sus mensajes al pueblo, cosa sencilla para mi pues afortunadamente me agrada estar en el hogar, con mi familia y escribiendo, así que la tal Influenza (humana o de otro tipo) no me ha pescado ni creo que lo haga. Por otra parte, dice el dicho: “Más vale prevenir que lamentar” verdad ahora y siempre, entonces más vale que dejemos de hacer algunas cosas al exterior y obtengamos con ello cierta “garantía” de que el virus “nos hará los mandados”, entonces, con mayor razón seguiré enclaustrado.

influenza1Lamento que a causa de la “Influenza humana” hayan muerto personas, lamento que algunas familias dejen de percibir ingresos por el cierre temporal de su centro de trabajo, lamento la suspensión de clases, lamento la psicosis/paranoia que la enfermedad ha generado no solo en nuestro país sino en el mundo, lamento que a los mexicanos intente vérsenos en otros países como “bichos raros” portadores de la enfermedad algo así como “emisarios de un mal apocalíptico” ¡Uff! Lamento muchas cosas de esta enfermedad, ahora, y las que vendrán después, ya que el asunto no terminará cuando ésta disminuya, habrá secuelas. Después que pase la tormenta, como siempre sucede, vendrán los mitos y las informaciones producto de las fantasías a las que somos muy dados, igualito que: “Pedro Infante anda por los cerros cantándole a los árboles pero no se muestra a la gente porque tiene la cara desfigurada por el accidente sufrido” Igual se dirá: “El virus lo trajo Obama cuando visitó nuestro país”, “El virus es un invento para distraernos de algo”, “El virus lo generó el chupacabras o es similar a él”, “El virus lo produjo mi abuelita al resucitar”, etc, etc, etc. La desconfianza -bien ganada- hacia nuestros gobernantes es lo que ocasiona tales afirmaciones, creíbles todas precisamente por la serie de mentiras de las cuales hemos sido objeto por cientos de años, pero en fin, vayamos a la razón principal de este artículo.

Cuando sucedió el temblor de 1985 se criticó severamente -y con razón- al gobierno de Miguel de la Madrid por su lentitud para atender el problema, se dijo entonces -y se sigue diciendo- que la sociedad rebasó a las autoridades oficiales. Y es cierto, la sociedad mexicana respondió muy bien, extraordinariamente bien ante tal acontecimiento, organizándose para el rescate de los vivos y de los muertos que estaban entre los escombros y para la atención de los heridos en hospitales y lugares acondicionados para tales efectos, superando cualquier expectativa. Cabe mencionar que en ese tiempo no existía el cuerpo llamado “Protección Civil”, el cual nació precisamente a partir de ese evento siendo hasta ahora una agrupación que ha servido muy bien a nuestro país para atender no solo problemas de sismos, sino de diversa índole. Pero en 1985 no había tal agrupación y se le tachó al gobierno de ineficiente por su pereza para atender el problema. Espero que en esta ocasión que el gobierno actuó con rapidez -quizás con demasiada velocidad- no se le critique alegando en contrario, pues repercusiones aunque diferentes también las hay. Lee el resto de esta entrada »