Mis alumnos preguntan… yo contesto.

29 04 2014

Profe… para usted… ¿Qué es vivir bien?. -Preguntó uno de mis alumnos antes de iniciar una sesión de tutorías.

-¡Uf! Joven, vivir bien para mí significa una larga lista de cosas, entre otras: tener salud, tener un trabajo que me permita ganar dinero para comer y mantener a mi familia, sentirme satisfecho con el quehacer que realizo, saberme útil a los demás, de vez en cuando viajar, tener buena comunicación con mi esposa, poder proporcionar educación escolar a mis hijos, tener una casa, un auto, etc., son varios aspectos los que implican vivir bien, unos de carácter material y otros de tipo inmaterial.

-Hice una pausa y agregué-. -Sin duda es una muy buena pregunta, pero para ordenar mejor mis ideas la respuesta la publicaré en un post, ahí señalaré lo que pienso que es más importante para vivir bien y el orden de prioridades que deberías tener para conseguirlo, además comentaré acerca de las confusiones que existen al respecto, ¿Qué te parece si lo lees y después me compartes tu opinión?.

El muchacho asintió con la cabeza, y se dirigió a su asiento.

Pues bien éste es el post… pero antes aclararé lo siguiente.

extremos

Nunca los extremos fueron buenos. Se puede estar en la más relumbrante de las riquezas o en la peor de las pobrezas y sufrir igual. Al rico le genera estrés cuidar sus pertenencias mientras que al pobre le preocupa encontrar el pan de cada día. Ambos personajes buscan felicidad en donde están, uno en los excesos y otro en lo poco que tiene. Por otra parte, pobreza absoluta no significa santidad ni es meta en nuestros días, como tampoco tener dinero garantiza calidad de vida. Hace falta pues, como en todo, encontrar el justo equilibrio.

Dicho lo anterior…

Joven alumno/a, vivir bien significa:

En primer lugar tener SALUD.

Por muchos recursos económicos que llegaras a tener si tu salud está quebrantada realmente no los disfrutarías. Ahora bien, tener salud obedece a una serie de cuidados y hábitos que debes tener con tu cuerpo, sobre todo no abusar de él, llevar una vida equilibrada tanto en tu alimentación como en las exigencias que le haces al mismo, ejercitarlo adecuadamente es sumamente importante.

Lo anterior se refiere a lo físico, otra cosa es tu salud mental. Lo mental se nutre a través de tus cinco sentidos, de los cuales dos influyen notablemente a la gran mayoría de los seres humanos: la vista y el oído. Así pues, hay que tener cuidado con lo que se ve y se escucha, y a partir de ello con lo que se dice. De cada cosa que la vida nos pone enfrente tenemos que rescatar siempre lo positivo. En tu caso observa y escucha a la gente positiva, a tus padres y a todo aquel que tienes cerca y que te habla por tu bien, incluso la música y cualquier otro medio sonoro también tiene su parte de influencia. Y lo malo, si por fuerza tienes que verlo u oírlo, que sea solo para entender lo que no debes hacer. Introduce a tu cerebro sólo información positiva y ello influirá favorablemente en tu vivir.

Ligada a la salud está la ALIMENTACIÓN.

Comer bien no significa hartarse de comida, es ALIMENTAR tu organismo con comida saludable y en la proporción debida. Por otra parte, cualquier platillo comido diariamente así sea el más especial de los manjares terminará por fastidiarte. Nunca hay que perder de vista que lo importante de comer bien no es lo exótico de la comida sino la nutrición del cuerpo, y para ello es necesario ingerir con mayor frecuencia aquello que ya sabes que lo mantendrá sano. De la comida lo importante no es el precio sino su poder nutritivo y especialmente la sazón de los alimentos, pues hasta el plato más simple y económico si tiene buen sabor se disfruta y compite contra platillos elegantes.

En segundo lugar está el tener un buen TRABAJO. Leer el resto de esta entrada »





Para el que concluye sus estudios.

29 03 2014

La vida es una sucesión de etapas. La primera es la fecundación de un óvulo, continúa la gestación, después llegan el nacimiento, la lactancia, la salida del hogar a la escuela, y así sucesivamente hasta llegar la muerte. Hay un principio y un final para cada lapso de vida, y para la vida misma.

construyendo tu propio ascenso

La educación escolar también tiene etapas: preescolar, primaria, secundaria, bachillerato, carrera profesional, maestría y doctorado.

Y tú… ¿Cuál periodo de tu educación concluiste hoy?

El que sea. Lo que realmente importa es que ya lo terminaste. Tal vez continuarás tus estudios en otra escuela, quizá trabajarás en alguna empresa o tal vez iniciarás la tuya, quizá equivoques el camino y te involucres en cosas de las que después te arrepientas, quién sabe, es elección tuya vivir en paz o en la zozobra, no obstante cada vez que se concluye algo siempre es bueno detener el paso para hacer una reflexión de lo vivido y para analizar lo que se hará en el futuro, por ello te invito a reflexionar lo siguiente…

-Terminaste una etapa más de tu existencia, ¡Felicidades!. Para bien tuyo y de los demás ya concluyó. Hoy das vuelta a una página más del libro de tu vida que recién comenzaste a escribir.

Cada periodo escolar deja huella en los alumnos. Son las experiencias vividas las que marcan a cada estudiante dejándole a veces gratos recuerdos y otras no tanto. Sin embargo todo es aprendizaje, se aprende siempre, y con lo bueno y lo malo cada quién construye su manera de ser, su personalidad, su criterio al fin, pero…

-No es el pasado lo que importa hoy, sino tu presente y tu futuro.

-Del presente. Aunque no te lo pidan, de cualquier manera agradece a todos los que te apoyaron para que concluyeras tus estudios. Se humilde y reconoce que a veces para llegar a una meta se requiere más del esfuerzo de otros que del propio.

-Hoy tienes la oportunidad de elegir hacia dónde ir, tienes un horizonte lleno de posibilidades. Elige bien, tus padres y el mundo esperan más de ti, ya sea en otra escuela o en cualquier lugar. Leer el resto de esta entrada »





Mis alumnos preguntan… yo contesto.

20 03 2013

Al iniciar una clase me preguntó un alumno…

-Profe… hoy es jueves de cuaresma, ¿Se puede comer carne?.

cristo-¡Bah! Se puede comer carne los jueves, los viernes y toda la semana joven, sea cuaresma o no, la única restricción es médica no religiosa. Eso de que en semana santa no deben comerse carnes rojas ya pasó de moda. Recuerdo que en mi niñez me decía mi abuelita que sus padres le enseñaron que sí comía carne en esos días se comía a Jesucristo. ¡Ja!. -Contesté.

-¿Y entonces por qué mucha gente no lo hace?. -Dijo el muchacho un tanto con tono de réplica.

-Por costumbre. En realidad no hay una razón católica o espiritual para no hacerlo. Esas fueron ideas de antaño surgidas de algún sacerdote, apoyadas y divulgadas por los que venden productos del mar para favorecer su venta. Ahora bien, ésta vieja costumbre actualmente tratan de seguirla algunos jóvenes por imitación, porque lo vieron, porque lo escucharon en algún lugar o porque quieren mostrarse a los demás como personas “maduras” de espiritualidad mayor capaces de comprometerse con algo, es así, no porque de verdad lo sientan. Alguna vez escuché decir: ‘voy a “guardar/respetar” la cuaresma, en estas fechas no voy a emborracharme’. ¡Hmm! pensé, que grandioso acto, seguramente Dios premiará tu esfuerzo con la gloria misma.

-¿Entonces no es una buena acción? -Replicó el joven.

-Sí, ¿Pero para qué esperar fechas? Además es una acción temporal que no ayuda mucho a la persona que lo hace (ni a los demás), y que igual podrías ponerla en práctica en cualquier momento, es como si un delincuente dijera, “Este día no voy a robar porque es cumpleaños de mi abuelita que murió hace veinte años”. ¡Uf!.¿Deja de ser ratero por ese hecho?. Además… si vas a cancelar algo -aunque sea temporalmente- en cosas que ya sabes que son perjudiciales para tu salud como es el ingerir alcohol en exceso, no lo hagas en conmemoración de nada ni de nadie, hazlo por ti mismo, por tu salud.  

-Ahora bien, respecto de la semana santa, ¿Qué te reconocerá más Dios en estas fechas, el que no comas carne un día o el que hagas una obra de caridad ese día?.

El muchacho clavó la vista en el suelo, y así se quedó. Terminé diciéndole…

-Más que cualquier otra cosa, incluso que la penitencia misma, ayunos y cosas similares, lo mejor es que hagas algo positivo por los demás en estas fechas, algo que verdaderamente te muestre como una persona consciente, eso es “guardar/respetar” estos días, eso es haber reflexionado acerca de la muerte de Jesús y hacerle saber que su sacrificio no fue en vano, porque después de dos mil años hubo alguien, tú, que decidió hacer algo bueno por sus semejantes en su memoria.





Mis alumnos comentan, y yo… pregunto.

23 09 2012

Al inicio de una clase, mientras los jóvenes se acomodaban en sus mesas de trabajo uno de ellos me comentó alegremente…

-Profe… consulté a “Madam Sassú” y me dijo que voy a tener varias casas, una en Nueva York, otra en París, otra en Cancún, y otras más en varios lugares del mundo. ¡Ah!, y con auto en la puerta… ¿Qué tal?

No sé si el joven me lo dijo en broma o en serio, de los adolescentes puede esperarse todo, lo que sí vi en su rostro es la sonrisa “de oreja a oreja” que genera una buena noticia.

Luego cuestioné…

-Hmmm… ¿Y le preguntaste si con todos esos bienes materiales vas a ser feliz? Un muchacho que estaba en la misma mesa de trabajo del “consultador” se rió.

Desapareció la sonrisa del joven “consultador” para dar paso al rostro de la reflexión y contestó seriamente. -No.

-¿Le preguntaste si cuando consigas todo lo que dices vas a tener salud?

-No.

-¿Tampoco le preguntaste si cuando suceda te sentirás completamente realizado?

-No.

-¡Uf! Joven… ¿No me digas que tampoco le preguntaste si en ese tiempo vas a tener una pareja que te quiera de verdad?

-No.

-¡Caray!…  la próxima vez que consultes a “Madam Sassú” pregúntaselo, o mejor todavía, en lugar de preguntarle a nadie -charlatanes menos-, pregúntatelo a ti mismo.

El muchacho se quedó pensativo…

A veces buscando lo material olvidamos lo realmente importante, las cosas que verdaderamente valen la pena.

 





Mis alumnos preguntan, yo contesto…

3 07 2012

-Profe… ¿Por qué matan a un narco y luego sale/aparece otro?

-¡Ufff! Jóvenes… tienen una forma tan “elegante” de decir las cosas que ¡qué bárbaros!. -Contesté y agregué.

-Sucede porque el narcotráfico obedece exactamente a las mismas leyes de la oferta y la demanda que cualquier producto, es decir, mientras haya quien compre algo siempre habrá quien lo venda, así que, si eliminas al vendedor de ese producto pero la demanda se mantiene igual, entonces, como si de magia se tratara surgirá otro.

-Pero… -¿Y entonces, nunca va a terminar?

-Por mucho que existiese el deseo y la voluntad de terminarlo, no podrá ser mientras haya gente que demande drogas, ese negocio terminará cuando se rompa el eslabón que une a la oferta con la demanda.

-¿Y cómo podría ser? -Cuestionó un joven.

-Te lo explico mediante un caso similar o analogía.

-A mucha gente le gusta comer manzanas, pero imagina que un día todos en la ciudad amanecieran sin el gusto por esa fruta; ¿Qué pasaría con los que las venden si de pronto nadie las comprara?.

-Dejarían de venderlas. -Contestó alguien.

-Así es. Y sucede porque se rompió el eslabón que unía la oferta con la demanda. La demanda dejó de existir, terminó la compra de manzanas, ya no es negocio pues y quienes las vendían seguro tendrían que dedicarse a otra cosa.

-Lo anterior es una forma, pero igual; ¿Qué pasaría si de pronto los vendedores de manzana ya no las vendieran en esta ciudad?

-Ya no habría manzanas, nadie podría comerlas. -Contestó un joven.

-Así es, y nadie las comería porque igual se rompió la liga que unía a la oferta y la demanda.

-Pero si ya no las vendieran aquí igual podrían venderlas en otro lugar. -Replicó alguien.

-Sí, es verdad, pero ese es otro aspecto del problema que podríamos tocar más adelante, por el momento déjame concluir esta parte.

-Vayamos más allá; ¿De las dos formas anteriores de romper la oferta-demanda cuál es la mejor, eliminar la oferta o terminar con la demanda?

Y se hizo la discusión… Leer el resto de esta entrada »





Quien te diga…

4 06 2012

Joven, quien te diga que tu vida es un milagro, tiene razón.

Te lo diré brevemente; ‘Al buen entendedor, pocas palabras’.

Pero antes…

Nada de frases sentimentaloides que remuevan tus fibras más íntimas y te pongan a llorar. Nada de palabras adornadas que vayan directo al corazón como si de dardos se tratara. Nada de religiones, ni de recurrir a Dios o a la Biblia. Nada de la influyente vida de Buda, Mahoma o de Jesucristo. Nada de manipulaciones mentales hechas por psicólogos expertos ‘lavadores de cerebros’. No, el asunto de tu vida es una cuestión natural, azarosa y única, dicho de otra manera: dentro de lo natural tuviste la suerte de nacer.

Te doy siete razones para que reflexiones si tu vida es un milagro o no.

En primer lugar, para que la vida exista en la tierra se necesita que ésta esté a la distancia adecuada del Sol. Ni más lejos, ni más cerca. ¿Y qué son los millones de kilómetros a los que la Tierra está del Sol dentro de un universo de gigantescas dimensiones?. Prácticamente es una suerte que nuestro planeta esté colocado a la distancia justa.

En segundo lugar, la vida requiere tiempo. Tuvieron que pasar millones de años (quizá billones) en los que pudo sucederle cualquier cosa al mundo y quizá desaparecer del universo.

En tercer lugar, existieron grandes cambios climatológicos antes de que los primeros seres humanos aparecieran sobre la faz de la tierra. Pestes, hambres y miserias asolaron al planeta, grandes catástrofes que desaparecieron especies, desastres mayúsculos. Y a pesar de toda esa odisea global la especie humana se abrió camino en la evolución y permaneció.

En cuarto lugar, tuvieron que existir los seres humanos necesarios para que a su vez facilitaran tu existencia. Padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos y más allá los ascendientes que a tu línea familiar o genética pertenezcan. ¿Si tus padres biológicos no hubiesen existido habrías existido tú? igual tus abuelos, bisabuelos y demás. La vida es una cadena en la que el último eslabón eres tú.

En quinto lugar, de la relación íntima de tus padres, de los millones de espermatozoides que produce un hombre, uno tuvo que ganar la carrera y fecundar un óvulo de tu madre el día y la hora precisa. De esa unión fuiste concebido, pero fácilmente pudo resultar otro. Leer el resto de esta entrada »





Mis alumnos preguntan, yo contesto…

29 05 2012

-Profe… los Diputados ganan mucho dinero; ¿Por qué el Presidente no les baja el sueldo?. -Cuestionó un alumno.

-Porque el Presidente no es el encargado de establecer su salario. -Contesté.

-¿Cómo qué no? ¿Entonces quién?.

-Los Diputados son los encargados de asignarse su sueldo.

-¿¡Ah!? ¿A poco ellos mismos dicen cuánto ganarán?.

-Así es. Los Diputados son los encargados de manejar los dineros del pueblo, son ellos los que hacen el presupuesto anual del país, que no es otra cosa que distribuir el dinero recaudado por los impuestos que todos pagamos, y también son los encargados de especificar su propio salario o “dieta”.

-¿Pero… y el Presidente no puede hacer nada para limitarlos…?.

-Bueno… quizá podría hacerlo por medio de un Decreto presidencial que es algo similar a una orden, pero igual los Diputados aunque se mueven en otro ámbito de poder también están facultados para emitir Decretos, así que, entre Decreto y Decreto de un lado y de otro quién sabe si la reducción del salario resultara aplicable al Presidente y no a los Diputados. Otra forma de hacerlo, digamos… menos “provocadora” de conflictos entre las dos partes, es que el Presidente propusiera una reducción mediante una ‘iniciativa de Ley’ que no es más que un documento dirigido a ellos, siendo ellos los encargados de revisarlo y si les pareciera bien se lo devolvieran autorizado para que lo publicara en el Diario Oficial de la Federación, con lo cual quedaría vigente la susodicha reducción, pero… no todas las propuestas del Presidente son bien recibidas en la Cámara de Diputados, ni tampoco autorizadas, algunas se revisan por una comisión de Diputados, nunca se aprueban, se envían a la ´congeladora’ y San se acabó.

-Pero… a ver jóvenes… -Continué diciendo; -Por lo que preguntan me da la impresión de que no saben cómo funcionan los poderes en México.

-Pues… más o menos profe… -Contestaron algunos.

-Ok’… Hablemos un poco de ello.

-¿Cuántos poderes hay en el sistema político de nuestro país?. -Pregunté.

-Tres. -Contestó un joven.

-¿Cuáles?. Leer el resto de esta entrada »








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