Buscando soluciones a la reprobación.

19 01 2009

Cuarta entrega. Los alumnos.

¿El alumno tiene la necesidad de aprender?

En el Nivel Medio Superior (NMS) los alumnos todavía no saben de necesidades ni les preocupa su futuro. Esto es algo que debería estudiarse con mayor detenimiento pues da la impresión de que su nivel de madurez no “empata” con lo que intenta enseñárseles. Les preocupa sí, con quién van a jugar por la tarde, con quién van a asistir al baile el fin de semana, cual película verán el viernes, su ropa, su imagen, el corte de pelo, su peso, cuánto dinero traen en la cartera, el perfume, la música, el celular nuevo, el mejor auto, pertenecer a pequeños grupos -cuestionables a veces-, sus sueños son hacerse ricos de la noche a la mañana, etc. esto es algo que sucede con la mayoría de los jóvenes de hasta “veintantos” años de la actualidad.

problema-educativoLa mayoría de los jóvenes se preocupan por aprender sólo hasta cuando ya están fuera de las escuelas, les sucede cuando van a enfrentarse al mundo después de terminar sus estudios en el NMS. Es entonces cuando se reclaman y asumen el hecho de no haberse preocupado por desempeñarse bien durante todo el tiempo que estuvieron en la escuela.

Cinco cosas que podrían ayudar a despertar la necesidad de aprender de los alumnos -o por lo menos despertar su interés- son las siguientes.

1. Enfrentarlos a la vida desde mucho tiempo antes de que terminen una carrera. No me refiero al servicio social ni a las prácticas profesionales que desempeñan a nivel bachillerato o a nivel superior. Quiero ir más allá y proponer que un joven egresado de la secundaria cubriera una especie de llamémosle “servicio social” por un año en donde desempeñara alguna actividad preferentemente relacionada con sus estudios, tal como hacen los jóvenes inscritos en el programa CONAFE. Se madura a través del trabajo y me parece que los jóvenes de ahora no tienen quehaceres que los induzcan a madurar mentalmente.

2. Iniciar su educación básica (primaria) a los ocho años. Mientras que en otros países como en Finlandia (mejor sistema educativo según la OCDE) han abandonado la idea de que los jóvenes terminen sus estudios lo más pronto posible aquí jugamos “carreritas” a sacarlos más pronto de las aulas. Ya perdí la cuenta de los orgullosos padres de familia a los cuales he escuchado decir “apenas tiene veinte años y ya está por terminar su carrera”. ¿En dónde queda pues la maduración del cerebro? Reitero, la relación existente entre la maduración del cerebro y los temas que se ven en las aulas es algo que debe investigarse seriamente.

3. Hacer de la escuela un lugar en donde ex-alumnos dieran pláticas o conferencias respecto de sus experiencias posteriores al egreso de la escuela.

4. Despertar la curiosidad del alumno implementando un sistema más atractivo de impartición de la cátedra.

5. Aplicar concursos de todo tipo.

El primer y segundo puntos implicarían una modificación general del sistema educativo, lo cual veo lejano. El tercero, cuarto y quinto, son cosas posibles de implementarse como estrategia en escuelas o universidades. Se trata pues en todos los casos de despertarle la necesidad al alumno de estudiar y con ello disminuir la reprobación.

Incrementar el interés de los alumnos por aprender también implicaría hacerles una clase divertida. Dinámicas, práctica más que teoría, cubículos individuales para el aprendizaje, tecnología en las aulas utilizando video-proyectores, internet y PC´s, concursos de posición por aprovechamiento escolar en cada evaluación.

Luego está el ejemplo que pongamos los profesores y los padres de familia a los jóvenes. Mucho se logra con ponerle un ejemplo de trabajo al alumno, aunque no lo lleváramos al punto de la reflexión ni al de crearle la necesidad de estudiar. Al NMS los jóvenes aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice. Un alumno que reflexiona es capaz de resistir todo su entorno para concentrarse en lo que realmente quiere.

El alumno tiene influencia de varias partes, de la sociedad, de sus padres, de sus profesores, de los medios de comunicación y sobre todo de sus amigos. Todos participan se den cuenta o no, en su educación. Si el alumno no reflexiona su entorno, hará más caso de aquellos que le muestren el camino que le signifique el menor esfuerzo para resolver un problema como es el de su educación. Optará entonces por seguir caminos cortos para acreditar una asignatura copiando, burlando o engañando al profesor, persiguiendo los seises de calificación, ejecutando toda clase de acciones para acreditar, no conoce el motivo por el que está en la escuela –si es que alguna vez lo supo verdaderamente- y todo esto sucede por falta de reflexión.

Cuando los jóvenes ingresan a las escuelas del NMS se supone que ya tienen un propósito de vida o una idea de lo que serán en el futuro, cosa que actualmente no sucede, pues a nivel bachillerato la mayoría de los estudiantes acuden a ella porque los mandan sus padres, repiten mecánicamente que quieren ser doctores, arquitectos, o cualquier otra cosa pero si hurgamos un poco descubrimos que se guían por ideas tomadas de sus amigos, de sus padres, de la televisión o del cine. Fácilmente se descubre que en el fondo no tienen interés por ninguna carrera. Un prelado de la iglesia católica mencionó en una ocasión, “los jóvenes de hoy solo tienen interés por ser: narcotraficantes, futbolistas o artistas”.

Me sucedió en una ocasión con un joven que decía que él estudiaría arquitectura, recuerdo que le repliqué… ¿Cómo quieres ser arquitecto si no veo interés en ti por el dibujo, por las construcciones, por los colores, por los espacios o por el diseño? ¿Cómo harás para ser un buen arquitecto si no te preocupas por esas cosas propias de esa profesión? El muchacho terminó siendo abogado.

Lo numeroso de los grupos y la inadecuada selección de los alumnos al ingreso son otras dos variables que a nivel local pueden resolverse estableciendo acuerdos en la escuela, sin descuidar el hecho de que la educación debe ser una oportunidad para todos. No debe caerse en el error de que deben recibir educación solo aquellos que puedan pagar. Lo numeroso de los grupos posibilita el desorden y la falta de una selección adecuada de los jóvenes igual, porque da cabida a liderazgos negativos.

Lo numeroso de los grupos.

El hecho de que haya grupos de hasta 50 alumnos -y a veces más- es un factor que genera distracciones en todos los sentidos, tanto para el profesor como para los alumnos, lo que finalmente incide en reprobación. Reducir los grupos a 25 o cuando mucho a 30 alumnos (20 sería excelente) facilitaría el control de los jóvenes, dando por hecho que el profesor dominara su cátedra cabalmente. Sé que esto implicaría una serie de cambios que tendrían que autorizarse desde niveles superiores oficiales, pero a nivel local algo podría hacerse. Solo por darlo a conocer, en países avanzados el promedio de alumnos atendidos por un profesor es 14, además han reducido notablemente el número de horas clase que tienen al día los jóvenes.

La falta de una selección adecuada al ingreso de los jóvenes a la escuela.

La mayoría de las escuelas deberían llevar a cabo una buena selección de los candidatos a ingresar a ella. Incluso, ya desde el curso inicial que por obligación imparte la escuela a los aspirantes, desde ahí puede notarse quiénes harán un buen papel, pudiendo en ese momento descartar a algunos. De acuerdo a nuestra realidad actual abrir grupos de aspirantes de 40 alumnos, y descartar 5 al terminar el curso propedéutico para quedar en 35 sería una buena estrategia. Mejor todavía sería que de 35 se redujeran a 30.

Por más que se le pida al maestro del NMS que haga un esfuerzo por sacar mejores resultados en las aulas, mientras éste tenga que atender un promedio de 200 alumnos por semestre, personas DIFERENTES, con actitudes DIFERENTES, con capacidades DIFERENTES, todo DIFERENTE, el número de alumnos a atender obliga a los profesores a trabajar en función de la cantidad y no de la calidad.

Todas estas variables son causa de reprobación y de deserción en las escuelas.

Pero vayamos un poco más allá e involucremos a otro elemento: los padres de familia.

Mientras los padres de familia no asuman con decisión el control de sus hijos, su educación estará en riesgo. Puede ser que a pesar de sus fallas los hijos terminen bien, pero hay riesgo.

Uno de los principales “controles” que deben ejercer es la administración del tiempo fuera de la escuela que tienen sus hijos. Parte de ese tiempo debe estar dedicado a resolver tareas escolares y a estudiar, y en ello deben realizar una férrea supervisión. ¿Ayudarlos en sus tareas escolares? Difícilmente lo harán algunos, pero bastaría con que sus hijos vieran que están al pendiente de sus obligaciones escolares diarias.

Pero ¿Cómo lograr esto? ¿Cómo hacer que el padre de familia se convierta en un aliado de la escuela y participe diariamente en la educación de sus hijos? No vislumbro otra respuesta más que hacerles atractiva la educación de sus hijos y los beneficios que ambos podrían tener.

Por ejemplo se les puede citar al iniciar el semestre y hacerles ver en una reunión general -o particular por grupos- los resultados en conocimientos que tendrán sus hijos al terminar un semestre. Me explico mediante un ejemplo.

En un semestre los jóvenes deben aprender a realizar instalaciones eléctricas residenciales. La materia incluye teoría y práctica. Pues bien en este caso el profesor tendría que explicarle al padre de familia lo que es una instalación eléctrica y recalcarle que hay miles de personas que viven honradamente de hacer ese tipo de trabajo, y todo esto en seis meses. Decirles que si sus hijos -por la razón que sea- ya no continuaran estudiando, por lo menos tienen algo que les permitiría enfrentarse a la vida, pero que eso depende del interés que tengan en la materia y de la supervisión que ejerzan como padres de familia sobre ellos.

Si el profesor quiere disminuir los índices de reprobación de sus alumnos incrementando los niveles de aprovechamiento sería necesario también “educar” a los padres de familia, haciendo que estos se involucraran más en la educación de sus hijos. Esto implicaría “engancharlos” mostrándoles todas las bondades de su educación.

En educación básica y media básica tienen -o tuvieron- el programa denominado “Escuela para padres” con el que se supone se comprometería a los padres de familia a intervenir seriamente en la educación de sus hijos. Para ser sincero no veo resultados positivos a NMS, pues los jóvenes nos llegan carentes de una buena formación en valores, y ya sabemos todos que el problema parte principalmente de las familias pues es ahí en donde se adquieren y practican los valores. En estas circunstancias, los docentes de primero, segundo y tercer semestres tenemos que trabajar formando en valores e informando a los alumnos. En cuarto, quinto y sexto semestres su educación se inclina más hacia lo informativo, ésto, cuando los grupos son poco numerosos (30 o 35 alumnos como máximo), pues se da el caso de que la administración fusiona grupos de quinto semestre quedando a veces de hasta cincuenta alumnos en los que resulta complicado su control. La educación a NMS debería ser toda informativa, esto es lo que debería suceder, sin embargo la realidad es otra. Tengo la impresión de que las autoridades superiores piensan que al NMS nos llegan alumnos con proyectos de vida bien definidos y que por tal razón los maestros que impartimos en estos niveles no requerimos grandes conocimientos sobre manejo de grupos y si en nuestras asignaturas. Grave equivocación si es que así razonan pues hay casos de grupos numerosos de quinto y sexto semestre en donde la educación es puramente formativa.

Si el profesor les explica bien a los padres de familia y logra engancharlos en la idea de trabajar en conjunto con él en la educación de sus hijos seguro tendrá menos problemas en sus grupos posteriormente. También se puede hablar en esa reunión acerca de las reglas del juego, es decir enterarlos sobre los parámetros que evaluará en los jóvenes. Todo esto implica que el docente conozca bien su materia. De nada sirve citar a padres de familia para explicarles algo que no se conoce al 100% (o por lo menos aceptablemente), en lugar de beneficios les traería perjuicios tanto a los docentes como a la escuela.

logowpcombinadorojorojo

En la siguiente entrega propondré una estrategia para disminuir la reprobación a partir de concursos posicionales de aprovechamiento.

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5 responses

12 02 2013
javier

Voy a tomar este artículo para implementar lo en mi escuela… gracias por la información

2 07 2012
d. cardona nieto

Estoy de acuerdo con ud. En verdad se deben realizar una concientizacion en nuestros directores y docentes, ya que como dijo Fuentes ” Los maestros cambian vidas”

2 12 2010
Ramiro

Ing. Lo felicito por su propuesta explicada en lenguaje claro y sencillo, si me lo permite tomaré algunas de sus ideas para ponerlas en práctica dentro de mi labor docente como profesor de secundaria. Le deseo lo mejor y muchas gracias.
……………

Adelante colega, todo lo que hay en el Blog está a disposición del público lector.
Un abrazo.
Ing. I. Guerrero Z.

12 03 2010
pie lópez

Muy buenos sus comentarios, me parece muy buena propuesta la implementacion de servicio soc, para que los jóvenes alcancen la maduréz que la misma sociedad nos demanda, porque ellos son el futuro del país, y veo una realidad muy triste. felicidades. Buen dia tenga Ud. ing. guerrero.

25 08 2009
jose chan

bien hecho

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