Término que los niños y limosneros entienden como la solución de sus problemas por otros, mientras que los adultos concientes la conciben como la simple orientación.
No ayuda el que siempre resuelve los problemas del otro, más bien le crea un vicio.
Los que piden ayuda para todo, se vuelven esclavos de los que la proporcionan. Los que solo piden orientación, son esencialmente libres.
I. Amatanejo.















































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