Me sucedió hace algunos años.
Cierta vez uno de mis colegas llegó al CBTis 70 estrenando un precioso y lujoso automóvil del año, cuando lo ví pensé, <debió costarle un dineral>.
Al día siguiente coincidí con el colega del auto nuevo en uno de los pasillos de la escuela y no quise desaprovechar la oportunidad para saber acerca del precio del vehiculo, por lo que inicié conversación con él. Le dije cordialmente…
-Hola profesor, ya lo vi estrenando auto, muy bonito por cierto, ¡felicidades!-.
-Gracias. Ahí lo tienes a tus órdenes-. Contestó amablemente.
Su cara dibujó una amplia sonrisa de satisfacción al saberme enterado del suceso y más aun por vislumbrar la posibilidad de hablar del automóvil, cosa perfectamente normal en cualquier persona que tiene auto nuevo, así que me sentí obligado a continuar el tema para darle oportunidad al colega de externar toda su alegría por tan preciosa adquisición… y también como estrategia para obtener la información que me interesaba –el costo del vehiculo- ya que mi colega es extraordinariamente reservado en asuntos de dinero.
-¿Y de cuantos cilindros es?- Pregunté.
-De cuatro, súper económico, automático, tiene cristales eléctricos, control remoto para todo, aire acondicionado, seguros eléctricos, estéreo para discos compactos, la garantía es por tres años contra defectos de fabricación…- Casi me leyó de memoria el manual del automóvil.
Después que escuché todo el rosario de características (y otras cuentas de pilón), en cuanto hizo una pequeña pausa para tomar aire, intenté cerrar esa parte del tema y saltar rápidamente a la pregunta acerca del precio del automóvil, por lo que le dije… Leer el resto de esta entrada »















































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