“El Salvavidas”
En un viaje que hicimos al puerto de Acapulco parte del personal del CBTis 70 hace ya varios años sucedieron varias cosas la mayoría simpáticas, ahora son anécdotas que forman parte de nuestra particular historia.
Entre otras recuerdo aquella de un colega Docente que fue a la alberca del hotel a darse un buen “chapuzón” en “lo bajito”, y al ver que el pequeño hijo de otro compañero manoteaba desesperadamente a dos metros de uno de los bordes de la alberca queriendo salir del agua, se lanzó con decisión con camiseta y pantalón a sacarlo de ahí.
Con la inercia que le dio un poderoso clavado “de panzaso” logró empujar al niño consiguiendo que alcanzara uno de los bordes de la alberca.
El asunto concluyó muy bien, sobre todo porque el compañero “salvavidas” ¡no sabía nadar!.
Fue un acto de doble heroísmo dijeron todos, sacar a alguien que se está ahogando y conseguir salvarse uno mismo, aunque sea con tres litros de agua en la panza.
I. Guerrero.














































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