¿Servir al Director o servir a la Escuela?, ¡E ahí el dilema!
Por tradición los trabajadores prefieren servir al Director, porque ya saben que de él pueden obtener algunos privilegios.
Esto es lo que hasta ahora ha venido sucediendo en las escuelas de la DGETI y seguirá así mientras no se marque por alguien “de más arriba” una línea divisoria entre lo que significan ambas cosas.
Y digo “de más arriba” porque creo firmemente que los verdaderos cambios para que surtan efecto deben venir “de arriba o de fuera”, tal es el “síndrome” que nos dejó la conquista.
En las Normas de la DGETI dice que el Director es la máxima autoridad al interior de la escuela, sin embargo, otra autoridad que se supone que está al mismo nivel del Director, aunque con diferentes funciones, es el Secretario General de la Delegación, solo que… eso último es teoría, en la práctica es el Director quien decide. Como esto lo saben los trabajadores se inclinan entonces por seguir la línea del Director aunque sus decisiones sean cuestionables.
Por haber aprendido a servir al director a lo largo de los años, se han violentado leyes, reglamentos y hasta la mismísima Carta Magna.
Por haber aprendido a servir al Director los trabajadores han incurrido en servilismo que no es otra cosa más que atender las órdenes de la máxima autoridad independientemente de que esta tenga o no la razón.
Por haber aprendido a servir al Director, el profesor ha perdido la visión de su misión, limitándose exclusivamente a las órdenes del Jefe.
Por haber aprendido a servir al Director, el trabajador ha perdido lo que significa el respeto por los derechos de los demás.
Por haber aprendido a servir al Director… etc, etc.
Y es que, el Director es una pieza más del engranaje de la escuela, no es ni la pieza más importante ni la menos importante, es solo una pieza más. Tan importante es el trabajo que realiza el intendente como importante es el trabajo del Director, del Docente y de la Secretaria.
Todo mundo en las escuelas deberíamos tener conciencia clara del lugar en donde estamos y todos deberíamos educar. El intendente que limpia la escuela, debería tener la autoridad suficiente para llamarle la atención al alumno que la ensucia, pero, -y esto lo he visto- a veces ni el propio Docente se atreve a reprender al alumno que no solo ensucia la escuela sino que además destruye el inmueble.
Servir a la escuela es tener una visión más amplia de lo que significa ser trabajador de la educación.
Servir a la escuela significa la reflexión y el análisis de la misión por cumplir, concentrándose más el Docente en sus labores al interior de sus grupos escolares y menos hacia las exteriores.
Servir a la escuela es vincular a padres de familia, sociedad, y medios de comunicación para resolver el problema de la educación de las nuevas generaciones.
Servir a la escuela significaría en su fase más elemental servir a nuestros alumnos, y en su interpretación más amplia significaría servir a nuestros colegas apoyándolos a realizar mejor su misión, servir a los padres de familia orientándolos, servir al Director respetando su jerarquía cierto, pero obligándolo a que cumpla con la reglamentación particular y general y con los propósitos generales de la educación, y por último servir a la sociedad entregándole un producto mejor el cual a su vez la transforme en una sociedad mejor. Esto es, servir a la escuela.













































Estoy totalmente de acuerdo con el comentario de este apartado, puesto que además de todo esto, el personal que se dedica a lo que es su misión y no a servir al director es el que es mal maltratado, violentado y sufre de acoso en el trabajo por la parte sindical y sobre todo de la direción.
Estas son las incongruencias que existen en nuestra DGETI, por favor necesitamos ayuda es asfixiante estar laborando en estas condiciones, jamas vamos a llegar a ser un pais educado mientras esto exista, recordemos una frase celebre La injusticia prospera con el miedo.
Es lo que se vive y es el pan de todos los días en el CBTis No. 126 de Calkini, Campeche. y supongo que en todos los demás.
Felicidades por su página y ojala la Secretaria de la SEP logre su objetivo es dificil, pero que pida apoyo, desgracidamente casi todo el sistema esta contaminado con la corrupción junto con el SNTE que lo unico que les interesa es el poder y lo que menos les interesa es la EDUCACION.
Ser Libres significa ser un país Educado, lo que para el nuestro falta mucho.
Hola Roser…
Gracias por tu comentario.
El Gobierno de la República y la SEP tienen mucho que hacer en materia educativa, ojala se decidan a hacerlo.
Recibe saludos donde quiera que estés.
Ing. I. Guerrero Z.
Ingeniero,
Leo su artículo y veo reflejados algunos de los episodios más desagradables de mi vida laboral. Nula es mi experiencia en la docencia, pero siendo servidora pública pude darme cuenta que la corrupción, la indolencia y el servilismo son males difundidos.
Es una verdadera lástima que el sector educativo se vea desvirtuado de tal forma, tan sólo porque la ética profesional se ha convertido en una leyenda y porque la vocación ha pasado a segundo término. Pero mientras existan personas como usted, siempre habrá una posibilidad de cambiar la forma en que se hacen las cosas.
La tarea no es fácil, pero no imposible.
Hola Melina…
Gracias por tus palabras.
Tenemos problemas, si, y graves, y no me refiero a cuestiones superficiales como son las económicas, las laborales y de índole común, me refiero a problemas de fondo como es ¿hacia donde va nuestro país?
Según veo -con mi cortísima visión- por este camino vamos directos a la moderna esclavitud de las potencias desarrolladas, de hecho ya estamos entrando en ella con el tratado de libre comercio. Mientras el sistema político siga así, lleno de mezquindad, con objetivos puramente particulares de pequeños grupos “amafiados”, sin objetivos a largo plazo -más que a ridículos seis años- no vamos a sacar del pozo en el que está sumida a la educación.
Este es un país que tiene todo para ser grande, pero todo se nos ha ido por la borda. ¿Culpa de quién? De todos. Unos más que otros, unos porque hacen y otros porque no hacen, en fin el hecho es que no hay rumbo, es simplemente lo que “Dios disponga”, y esto no me gusta, sobre todo porque el tiempo está pasando cada vez más rápido y cuando quizá haya un gobierno que quiera transformar a México será para ascender a su gente de viles lacayos a súper-lacayos.
Melina, como te darás cuenta mis curvas biorrítmicas este día están por los suelos.
Recibe saludos.
Ing. I. Guerrero Z.
Apreciable colega
¿Este espacio lo leeran los Señores, Luis Mejía Piña y Miguel Székely Pardo?. Este es un excelente espacio para que se enteren. En cuanto al dilema docente, un servidor pensaba que los docentes proclives o incondicionales extremos sólo existían en mi plantel. Una pregunta, ¿Cuando realmente es necesario llevar a cabo un paro o una huelga en el plantel?. Para los docentes que no tenemos privilegios, no nos queda otra que estar firmes como el yunque al ser golpeados.
Atentamente
Miguel Bernal Vázquez.
CETis No. 45
Zihuatanejo, Guerrero.
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Hola Colega…
Pienso que si lo leen, si no directamente Mejía Piña y Szekely Pardo, seguramente tienen quien lo haga por ellos.
Pues ya ves que en todos lados se cuecen habas colega. Este es un mal que aqueja a toda nuestra subsecretaría y por desgracia no es exclusivo de nosotros, afecta a todo el país. Y es que, es un estilo de vida, un “modus vivendi” de mucha gente que consigue lo que quiere aplicando esta estrategia. Muy mal pero así funciona el mundo colega…
¿Cuando hacer un paro o una huelga? Colega, cuando hayas agotado todos los recursos legales y estes harto de ver violentados tus derechos, entonces -y solo entonces- procede la huelga. Y debe ser así, porque la Ley habla de atropellos reiterados… (o algo semejante, más adelante escribiré al respecto y seré más exacto) o sea que no es a la primera colega…. ¿qué tal?
Tampoco se trata de estar aguantando golpe tras golpe hasta que se le canse la mano al que pega, más bien es cuestión de hartazgos.
Saludos.
Ing. I. Guerrero Z.